martes, 15 de junio de 2010

USTEDES


Si ustedes
Quieren ser mis discípulos,
Tienen que
Olvidarse de hacer su
Propia voluntad.
Tienen que estar
Dispuestas a morir
En una cruz
Y hacer lo que yo les diga.
Porque si solo se preocupan
De salvar su vida,
La van  a perder.
Pero si deciden dar su vida
Por mí y por anunciar
Las buenas noticias,
Entonces se salvaran.


Jesús/Marcos 8:34-35. LBLS

jueves, 20 de mayo de 2010

JESÚS: EL QUE BAUTIZA CON EL ESPÍRITU SANTO


Una cosa es tener el Espíritu Santo, mas otra es que Él nos tenga a nosotros, que llene nuestro ser completo. Necesitamos no solo la “vida” de Cristo en nuestro interior, sino también el “poder” para expresar esa vida en el exterior. Necesitamos estar “llenos y fluyendo”  de esa vida y poder de Dios.

Es posible tener una relación vital con Jesús nuestro “Salvador” y aún seguir siendo cristianos muy débiles. También tenemos que conocer al Señor Jesús como el poderoso “Que bautiza” en el Espíritu Santo. Ésta es nuestra fuente de poder para ser sus testigos vivientes.

Juan el Bautista, “bautizó” a sus conversos en las aguas del Río Jordán. La palabra “bautizar” significa colocar dentro. Los conversos de Juan eran colocados o bajados dentro de las aguas del río Jordán. Sus cuerpos eran cubiertos (inundados) por el agua. Juan utiliza esto como un cuadro o representación de la experiencia del bautismo con el Espíritu Santo del creyente en Jesús:

“Verdaderamente yo os bautizo en agua. Pero Alguien [Jesús] viene pronto que es más poderoso que yo… Y Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Lc 3:16).

Jesús habló también de este poderoso bautismo en el Espíritu Santo poco antes de regresar al cielo. Dijo a sus discípulos que necesitarían el poder completo del Espíritu de Dios en sus vidas para ser Sus testigos en el mundo:

“Voy a enviar la promesa del Mi Padre [el Espíritu Santo] sobre vosotros. Así que, esperad en Jerusalén hasta que seáis vestidos [cubiertos] con el poder que procede del cielo…

Porque Juan bautizó en agua, pero pronto seréis bautizados en el Espíritu Santo… Y recibiréis poder después que el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros. Entonces seréis mis testigos…” (Lc 24:49; Hch 1:4, 5, 8).

Y Jesús cumplió ciertamente Su Palabra al enviar la promesa del Padre, porque sucedió en el día de Pentecostés como dijo:

“Y cuando el día de Pentecostés hubo venido, estaban todos juntos en un lugar. De repente vino desde el cielo un sonido como un viento impetuoso y fuerte… Y todos fueron llenos con el Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas o lenguajes que no habían aprendido” (Hch 2:1, 2, 4).

Había muchos judíos en Jerusalén en aquella fiesta de Pentecostés. Pronto formaron una muchedumbre que observaba y escuchaba con gran asombro. Pedro les explicó, entonces, lo que había sucedido. El Espíritu Santo había sido derramado como fue predicho por el profeta Joel. Joel había predicho que Dios haría esto en los últimos días.

(Nota del Editor: Los "últimos días" en este contexto, significan la época que abarca desde la ascensión de Jesús al cielo, hasta su segunda venida a la tierra)

Además, se debió al hecho de que Jesús (a quien los romanos y judíos habían crucificado) se había levantado de entre los muertos y había sido llevado al cielo. Ahí recibió de Su Padre, el Espíritu Santo que fue prometido, el cual, derramó sobre los discípulos que oraban en el aposento alto.

Pedro les habló bajo la unción del poder de Dios acerca de la promesa del Espíritu. Como resultado, los judíos fueron compungidos por el temor y la curiosidad, preguntando qué cosa deberían hacer. Pedro respondió con estas importantes palabras:

“Arrepentios y sed bautizados en el nombre de Jesús para que vuestros pecados puedan ser perdonados. Entonces recibiréis el don del Espíritu Santo. Esta promesa es para vosotros y vuestros hijos. Es para toda la gente en todas partes a las que Dios llama en estos últimos días” (Hch 2:38, 39).



ARREPENTIOS (Bosquejo De Un Sermón Acerca Del Arrepentimiento)

EL PATRÓN DE TRES PUNTOS PARA UNA 

VIDA DE PODER ESPIRITUAL

En la respuesta de Pedro en Hechos 2:38-39, encontramos un importante patrón de tres puntos para una vida de poder espiritual. Éste fue el que siguió la Iglesia Primitiva a través del Libro de los Hechos. Podemos bosquejar este patrón utilizando las palabras “arrepentios” y “bautizaos” y “recibid”, como sub-temas.



a. Volverse Del Pecado Y Someterse A Dios. “Arrepentios y cambiad vuestro corazón y volveos a Dios. Él lavará vuestros pecados y os refrescará en el Espíritu del Señor” (Hch 3:19).

b. Creer En Jesús Como El Salvador. “…Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa” (Hch 16:31).

c. Su Espíritu De Vida Descenderá. “Porque el mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios” (Ro 8:16). “En eso conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu” (1 Jn 4:13).

d. Usted Nacerá En La Familia De Dios. “El Espíritu que tenemos nos hace hijos de Dios” (Ro 8:15). “Todos vosotros sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Fuisteis bautizados en Cristo y por lo tanto, vestidos con Él” (Ga 3:26, 27).

e. Bautizado En El Cuerpo De Cristo. “Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos o Griegos, ora siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu” (1 Co 12:13).

f. Producir El Fruto De Su Espíritu. “El que viva en Mi – y yo en él – dará mucho fruto… Y el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz…” (Jn 15:5; Ga 5:22, 23).

BAUTIZAOS (Bosquejo De Un Sermón Acerca Del Bautismo).


a. Sea Bautizado En Agua. “Arrepentios y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…” (Hch 2:38). “El que creyere y fuere bautizado, será salvo…” (Mr 16:16).

b. Haciéndolo En Fe En Obediencia. “La obediencia [y fe] de Noé en la construcción del arca y el haber sido salvado del diluvio es un símbolo de nuestra salvación. Y esta agua ahora simboliza el bautismo que ahora es salvación” (1 P 3:20, 21; Lea Hebreos 11:7).

c. Haciéndolo Como Un Testimonio De Su Fe. “La obediencia de Noé en la construcción del arca y el haber sido salvado en agua es una figura de nuestra salvación.

A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva por la resurrección de Jesucristo” (1 P 3:20, 21).

d. Recibiendo Limpieza Del Pecado Cuando Es Bautizado. “A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva [no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios]” (1 P 3:20, 21).

“…en su muerte somos sepultados juntamente con el a muerte por el bautismo” (Ro 6:3, 4).

e. Aceptando El Bautismo Como Resurrección A Una Nueva Vida. “…para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. Porque si fuimos plantados juntamente en él a la semejanza de su muerte, así también seremos a la de su resurrección” (Ro 6:4, 5).

“En el bautismo no sólo fuisteis sepultados con Él, sino también resucitados a nueva vida con Él. Esto es así porque creísteis en el poder de Dios que Lo levantó de entre los muertos” (Co 2:12).

f. Viéndolo Como Una Señal Del Bautismo Del Espíritu Santo. “Yo [Juan] os bautizo con agua, pero Él [Jesús] os bautizará en el Espíritu Santo” (Mr 1:8).

RECIBID (Bosquejo Acerca De Cómo Recibir El Espíritu).


a. Recibiendo La Promesa Del Padre. “No os vayáis de Jerusalén, sino esperad la promesa del Padre… Juan bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo en unos pocos días…” (Hch 1:4, 5).

b. Sed Llenos Del Espíritu Santo. “Y cuando el día de Pentecostés vino finalmente… todos fueron llenos con el Espíritu Santo… un derramamiento de arriba” (Hch 2:1, 4, 33).

c. Sed Bautizados En El Espíritu Por Jesús. “…el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien viereis descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo” (Jn 1:33).

d. Recibiendo El Poder Del Espíritu De Dios. “Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros…” (Hch 1:8).

e. Testificando Al Mundo. “Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos…” (Hch 1:8).

f. Sobresaliendo En Los Dones Espirituales. “Desead ardientemente los dones espirituales… Pero buscad sobresalir [también] en ellos, para que podáis edificar la iglesia – en amor” (1 Co 14:1, 12).

TRES ASPECTOS DEL BAUTISMO


Es interesante notar que el patrón triple, implica un bautismo “triple”. Cada “bautismo” se relaciona con los otros de una manera unificada. Todos desempeñan un importante papel en el gran plan de la salvación de Dios.

Forman el fundamento para nuestra redención en Cristo Jesús. Encuentran su significado en Jesús como nuestro Salvador y Quien nos Bautiza. Es en Cristo, y por Su Espíritu, que recibimos el poder dador de vida (la capacidad para impartir salvación, sanidad y ayuda a otros).

El fruto y los dones de Su Espíritu fluyen dentro de nosotros cuando mantenemos una relación amorosa con Cristo.

1. Tres Cosas En Común.
Los tres “bautismos” tienen tres cosas en común:

a. Un Candidato. Éste es el nuevo converso o creyente que está listo para el bautismo.

b. Quien Bautiza. Ésta es la persona que bautizará al nuevo creyente.

c. El Medio. Éste es el elemento en el cual el creyente está siendo bautizado.

Como veremos, quien BAUTIZA y el MEDIO, son diferentes en los tres bautismos.

2. Tres Aspectos Del Bautismo Y La Salvación.
Los tres bautismos están relacionados con el triple patrón para la salvación como sigue:

a. ARREPENTIOS: (Bautismo En El Cuerpo De Cristo). “Todos fuimos bautizados en un Cuerpo por un Espíritu. Todos participamos en ese mismo Espíritu” (1 Co 12:13).

Cuando nos arrepentimos y nos volvemos a Cristo como nuestro Salvador, somos levantados de nuestra condición de muerte espiritual y recibimos Su vida transformadora.

Por Su Espíritu somos bautizados (colocados) en Su cuerpo. Por lo tanto, nos convertimos en miembros del cuerpo de Aquél que es nuestra Cabeza.

El Espíritu Santo es quien BAUTIZA. El Cuerpo de Cristo es el lugar en el cual somos colocados. Llamamos a esto el MEDIO: aquel lugar donde el bautismo nos ha colocado.

b. BAUTIZAOS: (Bautismo En Agua). “Por lo tanto, id y enseñad a todas la gentes en todos los lugares. Y bautizadlos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28:19).

Jesús ordenó a Sus discípulos que bautizaran a los nuevos creyentes en agua. Los discípulos eran quienes BAUTIZABAN. El agua era el MEDIO: el cuerpo líquido donde somos sumergidos completamente.

c. RECIBIR: (EL Bautismo Del Espíritu). “Yo [Juan] os he bautizado en agua, pero Él [Jesús] os bautizará en el Espíritu Santo” (Mr 1:8).

Este es el bautismo en el Espíritu Santo. Jesús es quien BAUTIZA. El Espíritu Santo es el MEDIO: aquel lugar en el que somos colocados.

El Patrón Triple En El Libro De Los Hechos


El patrón para la salvación, bosquejado arriba, puede ser seguido en el ministerio de los apóstoles como se registra en el Libro de los Hechos.

a. Felipe En Samaria. “Felipe descendió a la ciudad de Samaria y predicó a Cristo… Cuando creyeron [se arrepintieron]… fueron bautizados en agua… Pedro y Juan vinieron entonces y oraron por ellos para que pudieran recibir el Espíritu Santo, porque no había descendido todavía sobre ninguno de ellos. De manera que les impusieron las manos y todos recibieron el Espíritu Santo” (Hch 8:5, 12, 14-17).

Note el orden:

1) Arrepentimiento

2) Bautismo En Agua

3) Bautismo En El Espíritu Santo

b. Pablo En Efeso. “Mientras estaba en Efeso, Pablo encontró algunos discípulos o seguidores de Juan el Bautista. Les preguntó: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos contestaron: nunca hemos oído nada sobre el Espíritu Santo”.

Pablo preguntó entonces: ¿Qué clase de bautismo tuvisteis? Ellos le dijeron: Fue el bautismo que Juan enseñó.

Pablo contestó: ‘El bautismo de Juan fue para arrepentimiento – para corazones y vidas cambiadas. Juan dijo después a la gente que creyera en Aquél que vendría después de él. Ese Aquél es Cristo Jesús.

Cuando oyeron esto fueron bautizados en el nombre de Jesús. Después Pablo impuso las manos sobre ellos y el Espíritu Santo descendió sobre ellos. Y todos hablaron en lenguas y profetizaron” (Hch 19:1-7).

Note el orden:

1) Arrepentimiento

2) Bautismo En Agua

3) Bautismo En El Espíritu Santo

Hay otros lugares en los Hechos donde se puede encontrar este patrón. (Lea Hechos 8:20-39; 9:17, 18; 10:35-38, 44-48; 11:1-4, 15-18).