viernes, 29 de junio de 2012

This Beautiful Republic-Jesus To The World with lyrics

domingo, 12 de febrero de 2012


Dichosos los afligidos, porque serán consolados (Mt 5,4).

viernes, 10 de febrero de 2012

MARCOS BARRIENTOS (POPURRI Y LOS MUROS CAEN)

jueves, 29 de diciembre de 2011

Debemos pedir por el cumplimiento del Reino y la Justicia de Dios.


El Reino de Dios se puede cumplir cuando nosotros oramos para que todas las personas alcancen la salvación y se conviertan en hijos de Dios, por esta razón debemos pedir por la evangelización del mundo para cumplir con su Reino. Luego podemos cumplir con su Justicia cuando escuchamos su Palabra y salimos de las tinieblas y caminamos en la Luz de acuerdo al a la Palabra. En otras palabras, debemos pedir por la santificación y pedir que nos asemejemos a la santidad de Dios para cumplir con su Justicia y nuestra alama prospera, todas las cosas nos saldrán bien y disfrutemos de buena salud. (3 Juan 1:2).

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Las personas a quienes frecuenta socialmente.



¿A quiénes frecuenta socialmente Jesús? Indudablemente no tiene impedimentos. Los destinatarios de su enseñanza son sobre todo pastores, pescadores, campesinos y jornaleros, como se desprende de la ambientación de sus parábolas; pero también son los hombres de cultura específica y superior, como los escribas y fariseos. Si tiene una preferencia, ciertamente es por los humildes y desventurados: “Venid a mí todos los que estáis fatigados y cargados, que yo os aliviaré” (Mt 11, 28). Sin embargo, no rechaza ni a los jefes de la sinagoga ni a los centuriones romanos. Sabe y afirma que no son los “primeros de la clase” quienes tienen la ventaja de aprender las cosas importantes (Mt 11, 25: “Ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los pequeñuelos”). Con todo, no considera perdido el tiempo dedicado a largos coloquios nocturnos con un “maestro en Israel”, como Nicodemo (cf. Jn 3, 1-21).
Sabe y afirma del mismo modo que en la carrera hacia la salvación es grave la desventaja de los ricos, mientras los pobres son ciertamente “bienaventurados”, porque para ellos es más fácil tener el Reino de los cielos (cf. Mt 19, 23-26; Lc 6, 20-25); pero también sabe y afirma que nadie debe caer en la desesperación, ya que todo es posible para Dios, hasta hacer pasar los camellos por los ojos de las agujas (cf. Mt 19, 26). Por otra parte, es innegable, a pesar de las exageraciones populistas, que Jesús mantiene numerosas y significativas relaciones con las personas acomodadas. Baste recordar a José de Arimatea (cf. Mt 27, 57: un “hombre rico”); al propietario de la sala del Cenáculo (Mc 14, 15: “El os mostrará una sala alta, grande, alfombrada, pronta”); a Juana, la mujer del administrador de Herodes (cf. Lc 8, 3)); a la familia de Betania, en la cual María poseía y podía sacrificar tranquilamente de una sola vez, por amor a Jesús, un precioso jarrón de alabastro y un ungüento evaluado en trescientos denarios por un experto como Judas (cf. Jn 12, 3-5).