jueves, 7 de mayo de 2020

Que tus acciones hablen por ti


Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:16-20).

Reflexión: Muchas veces no asimilamos que las acciones son más valiosas que las palabras, y que por consiguiente con nuestro ejemplo podemos hacer que nuestro mensaje cobre confiabilidad y mucha más fuerza. A través de este texto en Efesios 5:1-2 “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.  Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”, las escrituras nos invitan a ser imitadores de Dios, pero dando el ejemplo y siendo una prueba de su poder de transformación con nuestras obras y acciones, y es que sin importar lo bien que prediques o que vayas todos los días a la iglesia, lo que realmente interesa es quién eres como persona y lo que dice tu testimonio. Aunque las obras no nos llevan a la salvación porque esta solo se obtiene por la gracia de Dios, que nos fue dada por medio de Jesucristo cuando este murió y resucitó por amor a cada uno de nosotros, sin embargo, las obras hablan sobre nuestro testimonio como cristianos, ellas muestran que el amor y la compasión de Dios están implantados en nuestras vidas. En la medida que tengamos la mente de Cristo, nos preocupamos por ser un buen árbol que dé buenos frutos, esto viene como resultado de nuestra conexión con Dios, mientras más conectados estamos con Él mejores frutos daremos. Hoy más que nunca es necesario tener presente lo importante que es transitar por el camino del buen ejemplo, cada uno de nosotros debe ser consciente de sus comportamientos, y la manera en la que nuestras acciones son el reflejo de lo que tenemos de Dios. Recuerda que un verdadero hijo de Dios se preocupa por imitar a su Padre en todos los aspectos, donde las acciones valen más que lo que podamos decir con palabras. Tu mejor carta de presentación es tu testimonio, el cual habla de ti sin tener que decir nada, este dejará saber qué tipo de personas eres.

Paz y Gracia. 

viernes, 29 de junio de 2012

This Beautiful Republic-Jesus To The World with lyrics

domingo, 12 de febrero de 2012


Dichosos los afligidos, porque serán consolados (Mt 5,4).

jueves, 29 de diciembre de 2011

Debemos pedir por el cumplimiento del Reino y la Justicia de Dios.


El Reino de Dios se puede cumplir cuando nosotros oramos para que todas las personas alcancen la salvación y se conviertan en hijos de Dios, por esta razón debemos pedir por la evangelización del mundo para cumplir con su Reino. Luego podemos cumplir con su Justicia cuando escuchamos su Palabra y salimos de las tinieblas y caminamos en la Luz de acuerdo al a la Palabra. En otras palabras, debemos pedir por la santificación y pedir que nos asemejemos a la santidad de Dios para cumplir con su Justicia y nuestra alama prospera, todas las cosas nos saldrán bien y disfrutemos de buena salud. (3 Juan 1:2).

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Las personas a quienes frecuenta socialmente.



¿A quiénes frecuenta socialmente Jesús? Indudablemente no tiene impedimentos. Los destinatarios de su enseñanza son sobre todo pastores, pescadores, campesinos y jornaleros, como se desprende de la ambientación de sus parábolas; pero también son los hombres de cultura específica y superior, como los escribas y fariseos. Si tiene una preferencia, ciertamente es por los humildes y desventurados: “Venid a mí todos los que estáis fatigados y cargados, que yo os aliviaré” (Mt 11, 28). Sin embargo, no rechaza ni a los jefes de la sinagoga ni a los centuriones romanos. Sabe y afirma que no son los “primeros de la clase” quienes tienen la ventaja de aprender las cosas importantes (Mt 11, 25: “Ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los pequeñuelos”). Con todo, no considera perdido el tiempo dedicado a largos coloquios nocturnos con un “maestro en Israel”, como Nicodemo (cf. Jn 3, 1-21).
Sabe y afirma del mismo modo que en la carrera hacia la salvación es grave la desventaja de los ricos, mientras los pobres son ciertamente “bienaventurados”, porque para ellos es más fácil tener el Reino de los cielos (cf. Mt 19, 23-26; Lc 6, 20-25); pero también sabe y afirma que nadie debe caer en la desesperación, ya que todo es posible para Dios, hasta hacer pasar los camellos por los ojos de las agujas (cf. Mt 19, 26). Por otra parte, es innegable, a pesar de las exageraciones populistas, que Jesús mantiene numerosas y significativas relaciones con las personas acomodadas. Baste recordar a José de Arimatea (cf. Mt 27, 57: un “hombre rico”); al propietario de la sala del Cenáculo (Mc 14, 15: “El os mostrará una sala alta, grande, alfombrada, pronta”); a Juana, la mujer del administrador de Herodes (cf. Lc 8, 3)); a la familia de Betania, en la cual María poseía y podía sacrificar tranquilamente de una sola vez, por amor a Jesús, un precioso jarrón de alabastro y un ungüento evaluado en trescientos denarios por un experto como Judas (cf. Jn 12, 3-5).