domingo, 10 de enero de 2010

De los ojos de Agar a los ojos de Dios


Génesis 16,1-16


El objetivo de este trabajo es hacer una lectura de Gn 16,1-16 a partir de las relaciones sociales de poder, que se desarrollan entre los diversos sujetos sociales y destacar la teología que las mujeres esclavas desarrollan a partir de su experiencia vivencial, relacionando la religión de El y la de Yavé. Y me propongo hacer una lectura que intenta incorporar la contribución de los diversos paradigmas, de tal manera que se pueda captar la trama de las relaciones sociales que se desarrollan sobre el eje de las relaciones entre etnia, raza, clase o sexo.


Introducción

El presente ensayo tiene su origen en mi disertación de maestría sobre Génesis 16,1-16 y brota de dos vertientes. Una es el desafío que provocan las interpretaciones en torno a Gn 16. El texto se lee como pelea entre mujeres. Mi pregunta es ¿será posible hacer una lectura diferente del texto? La otra viene del camino hecho con un grupo de negros, en la búsqueda de una metodología de lectura bíblica, a partir de sus culturas. Esto me desafió a buscar una reflexión más profunda sobre la teología que Agar hace en Gn 16 con Dios El y Yavé.

Trabajo a partir de la concepción de que “el género es relacional, ya sea como categoría analítica o como proceso social; el concepto de relaciones de género debe ser capaz de captar la trama de las relaciones, así como las transformaciones históricamente sufridas a través de los más distintos procesos sociales.”


1. Visiones latinoamericanas de Gn 16,1-16

Comienzo este trabajo registrando un texto da la literatura brasileña, del poeta Castro Alves “El navío negrero” fechado en 1868, que se refiere a la suerte de Agar e Ismael.

“Hombres simples, fuertes, bravos...
hoy míseros esclavos
sin aire, sin luz, sin razón...
son mujeres desgraciadas
como Agar lo fue también,
que sedientas, alicaídas,
de lejos... bien lejos vienen...
trayendo con tibios pasos,
en el alma lágrimas y hiel.
Como Agar sufriendo tanto
que ni la leche del llanto
tiene que dar para Ismael.”

Revisando la literatura publicada en torno a Gn 16, en estos últimos diez años (1984 a 1994), en América Latina y el Caribe, encontramos dos tendencias básicas que atraviesan los textos. Una lee el texto entendiendo que el conflicto central está en la confrontación entre las dos mujeres. La otra ve como conflicto básico la confrontación entre patrona y esclava.

La opción de leer el texto a partir de la esclava, hizo posible traer a la luz el protagonismo de Agar, mientras lo común de las reflexiones encontradas anteriormente destacaban a los personajes de Abraham y Sara como figuras centrales del texto. Se constata un desplazamiento del lugar convencional de la lectura bíblica. Éste libera el texto del esquema tradicional de los patriarcas.

Destacar algunos aspectos relevantes que aparecen en ensayos exegéticos: uno de Elsa Tamez, titulado “La mujer que complicó la historia de la salvación” y otro de Milton Schwantes “Interpretación de Gn 12-25, en el contexto de la elaboración de una hermenéutica del Pentateuco” , publicados en 1984.

1.1. Visiones diferentes

Para Elsa Tamez el conflicto central del texto de Gn 16 está en la confrontación entre dos mujeres: “leer la Biblia desde una perspectiva feminista y tercermundista incluye también el aceptar poner en confrontación a dos mujeres... Nuestra intención es leer la historia en su estado actual, desde la perspectiva de la esclava.”

Elsa Tamez entiende la confrontación entre Sara y Agar más como una lucha de las mujeres para garantizar el status de esposa y patrona, dentro de la sociedad patriarcal. En su análisis intenta mostrar que Sara no aceptaba su condición de mujer estéril. Y la solución que buscó fue apelar a la legislación y las costumbres de su época, que permitían a la patrona entregar su esclava al marido para conseguir un hijo. En la región mesopotámica era común esta práctica para garantizar la descendencia. Elsa entiende también que el conflicto nace cuando Agar rompe con las leyes y quiere tener los mismos derechos que la patrona, porque está embarazada del patriarca. “Sara ve amenazados sus derechos de esposa y patrona. Prefiere conservar su status de señora antes que conservar el hijo de Abraham.” Sara se siente amenazada en su papel de esposa y patrona, por eso reacciona contra Agar con violencia y Agar huye.

Milton Schwantes muestra que Gn 16 es un texto que tiene dentro de sí, dos propuestas sociales divergentes. Una es más antigua y cuenta la historia de rebeldía y emancipación de una esclava (v. 1b-2.4-8.11-14). Y otra, más reciente, construida por los añadidos (v.1a.3.9-10.15-16), niega y se sobrepone a la primera. En la memoria de las esclavas, Agar absorbía el interés. Con los añadidos toda la atención está dirigida hacia Abraham y descaracteriza la emancipación de las esclavas. El autor propone que se haga una lectura de las dos propuestas diferenciándolas. Milton afirma que el eje central del texto es: “su asunto evidentemente es Agar en su conflicto con Sara. En el núcleo de esta antigua historia está la contradicción entre una esclava y su patrona.” El autor muestra que Agar, además de ser mujer, es esclava. Y Sara, además de ser mujer estéril, es patrona. A partir del referencial de patrona, Sara se siente con el derecho de aprovechar la fuerza de trabajo de la esclava y también hace uso de su útero para conseguir un hijo para ella.

Revisando los escritos sobre Gn 16 de esta década, se percibe el ejercicio de una lectura polarizada en torno a las figuras de Agar y Sara. Esto favorece para que nadie cuestione el papel de Abraham ni investigue, cómo ocurren las relaciones sociales entre los diversos sujetos sociales, presentes en el episodio del texto. Por eso Abraham en todos los escritos, parece ser el personaje que no tiene nada que ver con toda esta historia. Es presentado como alguien que está por encima y fuera de toda esta confusión. ¿Será realmente eso? ¿Será que a las mujeres nos ayuda el leer el texto en esta perspectiva?

1.2. La fuga de Agar

El horizonte de la fuga es interpretado de manera distinta. Milton Schwantes analiza la fuga de Agar como un acto consciente y con un objetivo claro: retornar a su tierra. Y en el camino, el mensajero de Dios va a su encuentro. “Nada indica que estuviese desesperada. Por el contrario, se encontraba junto a lo más preciado que existe en la región, una fuente de agua. Por lo tanto, la fuga de Agar es un acto liberador, práctica emancipadora.” El autor consigue encontrar esperanza en esta memoria. Hace visible la situación de Agar más en la perspectiva de emancipación que en la de ausencia de alternativas.

Elsa Tamez entiende que Agar rechaza la esclavitud, sin embargo, no hace nada por conquistar a su patrona, pues se somete a ella. “La rebeldía de Agar se da a tal extremo que prefiere morir en el desierto. A Agar le quedaron dos alternativas: someterse a Sara, soportar sus golpes y humillaciones, o morir en el desierto. Agar elige la segunda. Huye.” Elsa ve la situación de Agar como sin perspectiva y bastante dramática. Denunciar y desenmascarar las situaciones de opresión y explotación es necesario, pero es preciso destacar los aspectos de resistencia y conquista de espacios por parte de las víctimas y revelar como éstas van logrando cambios sociales. ¿Sería que en la memoria de las esclavas el desierto era lugar de muerte o espacio de libertad? ¿Por qué las mujeres tenemos dificultad de reconocer en las actitudes de rebeldía y no sumisión el derecho de emancipación y liberación?

1.3. El poder, visto de otro modo

Milton Schwantes destaca en sus escritos que la situación de la patrona determina la vida de la sierva. Ésta usa a la sierva para obtener un hijo. Agar, además de esclava, se siente usada como “reproductora” para su patrona. Por lo tanto la esclava debe concebir para sus dueños. Sara y Abraham son estos dueños. El v. 3 expresa en terminología jurídica que Agar fue dada “legalmente” por mujer a Abraham. En su lectura el autor afirma que “Sara y Abraham se entienden muy bien. Entre ellos no hay desacuerdo y ningún mal entendido. Sus intereses se hermanan contra Agar; con todo, el embarazo crea un hecho nuevo. Evidencia que los señores dependen de la esclava. Agar descubre su importancia.... Y levanta su rostro. Enfrenta el mundo. Se hace gente. Quiere ser sujeto del niño que trae consigo. Aparece la rebeldía. Hace poco caso a la patrona. La desprecia (v. 4). Agar fue castigada por no someterse a los dictámenes y caprichos de sus dueños.”

Sin embargo el v. 5 parece indicar que la situación entre Sara y Abraham no está tan tranquila. ¡Hay conflictos! Sara enfrenta a Abraham para discutir el problema que la esclava ha creado dentro de la casa. Este problema es también social, porque las mujeres están sufriendo en la casa las consecuencias de los papeles sociales atribuidos a ellas por el sistema patriarcal, que es el de procrear.

Claus Westermann afirma que el v. 5 muestra por un lado que el padre en la familia patriarcal es también juez. El resuelve los problemas familiares. Por otro lado, un conflicto familiar puede transformarse en un proceso legal. Entiende que la forma del lenguaje usada por Sara: “Juzgará Yavé entre mi y ti” (v. 5), proviene del mundo del proceso (cfr. Gn 31,53; Ex 5,21; 1 Sm 24,12-15). Esta información refuerza la idea del conflicto entre Abraham y Sara.

La lectura dialéctica tiene su especial contribución para lograr una hermenéutica liberadora, pero al mismo tiempo tiene el límite de no percibir la pluralidad de las relaciones sociales que se desarrollan en lo cotidiano de la vida personal, familiar y social. El texto de Gn 16 es trabajado por el conflicto entre Agar y Sara. La visión de poder que el método nos posibilita es el de la dialéctica, esto es, opone opresor y oprimido. Es una visión crítica, sin embargo polarizada, que dificulta un análisis del poder como algo que sólo funciona en cadena. Siempre hay juego de poderes diferenciados. Michel Foucault nos dice que el poder no es un instrumento de dominación de un individuo, grupo o clase social sobre otros, y no es un bien divisible entre los que detienen y los que son subyugados por él. “El poder debe ser analizado como algo que circula, o mejor, como algo que sólo funciona en cadena”. Lo que da a entender que hay un juego de poderes diferenciados entre Abraham, Sara y Agar. El desafío es analizar las relaciones sociales que allí aparecen.

Elsa Tamez entiende que el conflicto entre las dos mujeres, Sara y Agar, se da por la búsqueda de status de esposa del patriarca. Esta es una posibilidad de leer el texto. ¿Será que este tipo de lectura ayuda a garantizar el rescate del proyecto emancipador de las mujeres esclavas? ¿Será que el conflicto básico es aun lucha de mujeres por el status social o son poderes diferenciados que se enfrentan? Individualizar el problema puede limitar la reflexión de que, nosotras las mujeres, también somos responsables por la construcción o sustentación de un sistema social. Retirar el problema del ámbito de las relaciones sociales les quita a las mujeres la posibilidad de reacción y resistencia de las mismas, mediante las estructuras de poder. ¿Cómo percibir los diversos y numerosos procedimientos de poder colocados en la práctica en las sociedades modernas?

Silvia Generali da Costa dice que “las relaciones sociales entre hombres y mujeres en la sociedad patriarcal no son relaciones igualitarias y mucho menos favorables a las mujeres. Por eso, el concepto de poder es decisivo para comprender el patriarcado. El poder no es un objeto natural que existe por si, pero es una practica social y, por consiguiente, construida históricamente.”

Por lo tanto, concluyo afirmando que no basta identificar la presencia de las mujeres en episodios bíblicos. Eso no significa que ellas tengan acceso al poder. Se hace necesario un análisis más profundo de las relaciones de poder en el conjunto social de las relaciones. La participación siempre debe ser calificada para visibilizar accesos diferenciados a las relaciones de poder.

1.4. Experiencias de Dios

La experiencia liberadora del éxodo es el referencial paradigmático que Elsa Tamez y Milton Schwantes usan para leer Gn 16. Por un lado, leer los textos bíblicos con la clave del éxodo es muy importante, porque ayuda a rescatar la visión de un Dios comprometido con los pobres, de un Dios humano que escucha los gritos, ve el sufrimiento y camina junto con su pueblo, que se organiza y lucha por su liberación. Por otro lado, al acentuar en demasía el éxodo, se corre el peligro de limitar el florecimiento de las otras experiencias teológicas diferentes, presentes en un mismo texto. Entiendo que el desafío a la diferencia está presente dentro del propio texto de Gn 16.

Con estas observaciones entro en los próximos capítulos y, a la luz de la exégesis de Gn 16,1-16, pretendo elaborar los contenidos.


2. Para entrar en Génesis 16

El libro del Génesis se sitúa dentro del gran conjunto del Pentateuco. La composición de este conjunto literario, en el antiguo Israel, fue producido dentro de una cultura patriarcal. Hay una valoración de las mujeres. Sin embargo, su valor según Alicia Laffey, estaba ligado a ciertas funciones y tareas sociales. Las mujeres que aparecen en los textos bíblicos casi siempre son identificadas por medio de los hombres que son sus padres, maridos, hijos, y, algunas veces, hermanos.

La mujer estéril, en la cultura antigua de Israel, era considerada una desventurada social y una víctima del desagrado de Dios.

La sociedad israelita, además de garantizar la supremacía del hombre sobre la mujer, legitimaba otros privilegios en el pueblo, como la de los libres sobre los esclavos (Ex 11,5; Lv 19,20; 25,44-46), la de los israelitas sobre los extranjeros (Ex 12;43-45).

Con estas breves referencias sobre la estructura social que envolvió la producción del Pentateuco, vamos a mirar el camino de la investigación de esa producción literaria.

2.1. Génesis 16 en medio de otras perícopas

2.1.1. A partir del siglo XVII se afirma que el Pentateuco es una compilación post-exílica de cuatro documentos: yavista, eloísta, deuteronomio y escrito sacerdotal. Con el avance de las investigaciones, ya al inicio del siglo XX se postulan las pequeñas historias como vitales para entender el Pentateuco, y a partir de 1930, Gerhard von Rad presenta una posible propuesta de composición del Pentateuco a partir de bloques temáticos, como Creación, Patriarcas, Éxodo, Desierto, Sinaí, Deuteronomio. A partir de esta hipótesis fue elaborada la propuesta que afirma que el Pentateuco está constituido por pequeños bloques, que son conjuntos de perícopas.

2.1.2. Gn 16 es una perícopa que está situada en el conjunto del bloque de Gn 12-25. Este bloque se define básicamente por tratar de genealogías, itinerarios, promesas y narraciones. La genealogía pertenecería a la esfera de las tradiciones de las mujeres, sin embargo, hay una apropiación de la tradición por el hombre, lo cual se debe a la monopolización patriarcal. Los itinerarios son hilos conductores para las escenas de los capítulos y privilegian la óptica masculina. Las promesas ocupan un espacio privilegiado en el discurso divino, y significativo en el conjunto literario. Ellas tienen dos contenidos básicos: descendencia y tierra fértil. En el reinado de Israel los hombres formularon las promesas de descendencia y tierra. En especial después de 722, con la anexión de Samaria a una provincia asiria, tierra y pueblo se volvieron temas centrales (Os 2,1-3).

Las promesas, genealogías e itinerarios apenas llenan los espacios entre los episodios. Las narraciones que cuentan episodios, son las que absorben la mayor parte del bloque de Gn 12-25 y es lo más importante que hay en este conjunto literario. Ellas se remontan a recuerdos antiguos. “Se pueden distinguir dos temáticas en las historias: en una, los hombres están en el centro (cap. 13; 14; 15; 18-19), en otras, están las mujeres y sus hijos (12,10-20; 16; [18]; 20; 21; 22; 23; 24). Vemos que las mujeres son bastante tematizadas en todo el bloque de 12-25.”

Sabemos que la última redacción de Gn 12-25 se produjo dentro de una cultura patriarcal. Y esta, muchas veces, cambia el sentido de la narrativa, como en Gn 16. Esto levanta un desafío a la interpretación: ¿Cómo hacer una lectura que ayude a abrir el texto? “Interpretar no es sólo releer lo que está escrito. Al interpretar también necesito evaluar la trayectoria social recorrida por los textos. Una lectura que reproduce el texto final tiende a nivelar y a perder la postura dialéctica...La exégesis no sólo relee los sentidos, igualmente escudriña la historia; se da la dinámica entre sentidos e historias.”

Por lo tanto, se siente la necesidad de rescatar las narrativas, situándolas dentro de su trayectoria social, y de posibilitar que su palabra pueda pronunciarse.

2.2. Contexto literario

2.2.1. La unidad de Gn 16,1-16 se sitúa entre los capítulos 15 y 17 que componen una subunidad dentro del bloque literario más amplio que envuelve los capítulos 15-25. Los capítulos 15-17 están centralizados en torno a la persona de Abraham y tienen dos preocupaciones básicas: descendencia y tierra. En cuanto a eso, el capítulo 16 destaca un episodio familiar-patriarcal y una reflexión teológica, hecha por mujer y a partir de la vida cotidiana. La relación del capítulo 16 con los capítulos 15 y 17 está en la descendencia (v. 10). En Gn 16, la promesa (v. 11-12) se dirige a una mujer, mientras en los capítulos 15 y 17, el anuncio está dirigido al hombre.

En el capítulo 21,8-21, encontramos una narrativa paralela al capítulo 16. En las dos narrativas, las mujeres ocupan el espacio central en la unidad. Se relacionan por tener memorias de esclavas egipcias, pero las temáticas en discusión son distintas y de períodos históricos diferentes. Podemos decir que son perícopas paralelas, pero autónomas e independientes entre sí.

2.2.2. Gn 16 se caracteriza por el género narrativo. Forma una unidad cohesionada. Usa un lenguaje con frases simples. La narración tiene un carácter popular, pues sus personajes vienen del día a día.

2.3. Traducción literal de Génesis 16,1-16

1 Y Saray, la mujer de Abraham, no parió para él. Y ella tenía una esclava egipcia llamada Agar. 2 Y dijo Saray a Abraham: “He aquí, que Yavé me cerró de parir. Entra hacia mi esclava, tal vez seré construida a partir de ella.” Y Abraham oyó a la voz de Saray.. 3 Y Saray, la mujer de Abraham, tomó Agar, su esclava, después de diez años de morar Abraham en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abraham, su hombre. 4 Y entró hacia Agar y quedó embarazada. Y vio que estaba embarazada y disminuyó su señora en sus ojos. 5 Dijo Saray para Abraham: “Mi violencia contra ti. Yo di mi esclava en tu seno y vio que estaba embarazada. Y quedé disminuida en los ojos de ella. Juzgará Yavé entre mi y ti.” 6 Dijo Abraham a Saray: “Es tu esclava, está en tus manos. Haz con ella lo que te parezca bien a tus ojos.” Y Saray la maltrató. Y huyó de la cara de ella. 7 Y la encontró el mensajero de Yavé junto a la fuente de las aguas en el desierto, junto a la fuente en el camino del Sur. 8 Y dijo: “Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y para dónde irás?” Y respondió: “De la cara de Saray, mi señora, yo huyendo.” 9 Le dijo el mensajero de Yavé: “Vuelve a tu señora y ponte debajo de las manos de ella.” 10 Le dijo el mensajero de Yavé: “Multiplicaré mucho tu descendencia y será una multitud incontable.” 11 Le dijo el mensajero de Yavé: “Estás embarazada y parirás un hijo y le pondrás por nombre Ismael, pues oyó Yavé tu aflicción, 12 y él será asno salvaje de hombre. La mano de él contra todos y la mano de todos contra él; y contra las caras de todos los parientes de él habitará. 13 Y llamó con el nombre de Yavé, el que hablaba para ella: “Tú, El (Dios) que me ve.” Pues, dijo ella: “Ciertamente, he visto aquí después que él me vio.” 14 Por eso llamó el pozo de: “Viviente que me ve.” Esto sucedió entre Cades y Bered.
15 Y Agar parió un hijo para Abraham y Abraham llamó a su hijo que Agar le parió, de Ismael. 16 Y Abraham tenía 86 años, cuando Agar parió a Ismael para él.

2.4. Varias etapas literarias

La contribución de Milton Schwantes nos ayuda a abrir el texto y revelar los conflictos dentro del propio texto. El hecho de destacar una narrativa básica que compone la perícopa nos hace percibir el conflicto de las dos perspectivas que se contraponen. De esta manera posibilita visibilizar mejor el conflicto entre la perspectiva de la memoria de las mujeres esclavas y la captación de la unidad en la perspectiva patriarcal androcéntrica. Y el núcleo de esta historia antigua está en la contradicción entre una esclava y su patrona. El conflicto se desarrolla en el contexto del patriarcalismo y de su poligamia. El escenario inicial está tomado por la importancia que ocupa el hijo en la vida de la mujer en esta sociedad (v.1a).

En Gn 16,1-16 encontramos la narrativa básica en los vv. 1b-2.4-8.11.13-14. Una mujer esclava es el centro del episodio. La historia se desarrolla en torno a ella. Esta es una perspectiva de la perícopa. Los añadidos que componen la otra perspectiva podemos encontrarlos en los vv. 1a.3.9.15-16. Esta redacción está marcada por la mano de los hombres. Los añadidos posteriores van dando otro rumbo a la narrativa y cambian totalmente la perspectiva. Agar prácticamente deja de ser el centro de atención. Y el texto circula en torno a Abraham. Se percibe que esta es una añadidura, hecha en una época posterior. Abraham se apropia del hijo de la esclava Agar, que era para Sara (v.2). También da nombre al hijo, Ismael, cuando este derecho le fue dado a Agar (v.11).

Observando los v.10 y 12 se percibe que hay una preocupación con el número de personas. Hay una necesidad de multiplicar gente para organizar tribus. Claus Westermann afirma que el v.12 es un dicho tribal que nace con el surgimiento de las tribus, por lo tanto, va hasta el período patriarcal. ¿Estaría el texto apuntando para la época de invasión asiria?

Resumiendo, podemos decir que tenemos en el cap. 16 tres etapas literarias: la primera se encuentra en los v.1b-2.4-8.11.13-14, la segunda en los v.1a.3.9.15-16, y la tercera en los v.10.12.

2.5. Lugar histórico - social

2.5.1. De la narrativa antigua

Podemos situar la narrativa básica (v.1b-2.4-8.11.13-14) en torno al siglo X. Suponemos que allí ya se dio una primera redacción del episodio de Agar. Es lo que la investigación en torno al Pentateuco presupone.

En esta narrativa, tenemos elementos de tiempos remotos como: la mujer que no tiene hijos puede ofrecer su esclava al marido para tenerlos (v.1-2). En el v.13 Agar llama Yavé de “El”, nombre muy antiguo para denominar a Dios en las culturas semitas más remotas. En el v.14 encontramos el pozo ligado a la divinidad y el pozo recuerda la vida.

El cap. 16 trae tales elementos antiguos que pueden alcanzar los tiempos de Sara y Abraham. La memoria que está en la base es antigua. Con todo, el texto en su conjunto, nos posibilita afirmar que corresponde a tiempos más recientes.

2.5.1.1. La vida social transcurre junto al pozo. El pozo es un espacio político significativo. Allí ocurren y se deciden muchas cosas, desde cuestiones familiares hasta las decisiones políticas de control de este espacio. La economía de los semi-nómadas depende de los pastizales y del agua para sus cabritos y ovejas de las que obtenía leche, carne, ropas y otros bienes. Esta era una economía autosuficiente. Por lo tanto, el pozo era importante para esta economía.

2.5.1.2. La base de la estructura social de la categoría pastoril es la familia. El hijo ocupaba un lugar muy importante en la vida de la mujer. La necesidad provenía de las condiciones sociales vividas por los clanes semi-nómadas. Las investigaciones informan que son diversas las causas que provocaban la necesidad del hijo en el antiguo Israel, tales como: enfermedades endémicas, pestes, guerras, hambre, complicaciones de parto. En estas sociedades antiguas, la necesidad constante era recuperar las pérdidas poblacionales.

Además de la reproducción, la mujer ocupaba un papel importante en la economía de la leche y del cereal. El clan dependía de la mujer para multiplicarse y crecer económicamente. Era necesario garantizar un equilibrio entre la producción y la reproducción. Esto indica que las mujeres ocupaban un espacio significativo en las sociedades que tenían como base social el clan familiar. Y a su vez tenían una considerable porción de poder dentro del clan familiar. La economía de la leche pasaba por ellas.

2.5.1.3. La religión de los patriarcas tiene características propias que no permiten identificarla con la religión que llegó a prevalecer en Israel. Los propios textos bíblicos muestran esta diferencia. En un texto bastante antiguo, Ex 3, Moisés tiene que preguntar por el nombre de quien se le está manifestando (v. 13-14). De ahí deducimos que la citación de Yavé en Gn 16 es una inclusión posterior. Las funciones sacerdotales en la religión de los patriarcas son asumidas por los miembros de la familia: por el patriarca (Gn 17,23; 18,22-23; 21,4), por mujeres (Ex 4,24-26).

2.5.2. De los añadidos (en tiempos asirios)

El énfasis en la multiplicación de la descendencia que aparece en el v. 10, apunta hacia una necesidad de gente para la vida agrícola sedentaria. Asumimos que los v. 10.12 son añadidos del tiempo de los asirios (732 y 722). Gran parte de la población de Judá, en 701, fue deportada. Manasés derramó mucha sangre inocente (2 R 21,16). ¡El pueblo estaba destrozado!

Aceptamos que los v. 10.12 incluyen dentro del texto, una memoria del pueblo que vivió la devastación. Esta tradición la podemos situar en tiempos del dominio asirio en Palestina, en el siglo VII y VIII. En este tiempo surge la necesidad de repoblar Palestina por causa de la devastación provocada por la invasión asiria. Por lo tanto, la necesidad de multiplicar gente, es para poblar la tierra y reconstruir los clanes. La mediación del futuro no es, por lo tanto, la nación y sus reyes, sino la terquedad popular que insiste en la dimensión familiar y de descendencia incontable (v. 10).

Es en este contexto que surge el cap. 15 de Génesis y entendemos que el v. 10.12 del cap. 16 también pertenecen a esta época. Los v. 10 y 12 son vistos desde la perspectiva judaíta. Judá está deseando fuerza a Ismael, un vecino de él. ¡En eso hay respeto a otra etnia!

2.5.3. De los añadidos (post-exílicos)

Los v. 1a.3.9.15-16 son añadidos post-exílicos que buscan reconstruir las familias y los clanes a partir de sus antepasados. Esta tradición se sitúa en torno del siglo VI-V.

Sabemos que a través de la genealogía se expresa la trayectoria y autocomprensión de todo un pueblo. El término hebreo (‘am) “pueblo” también significa “pariente”. El “pueblo” son las personas, los “parientes” que pertenecen a la misma descendencia. Las genealogías tienen su verdadero origen en la memoria de las familias. “La genealogía no sólo conecta la persona a un grupo familiar, a padre, madre, hermanos y hermanas. La vincula, a través de una familia concreta, a todo un conjunto mayor. En el caso de Moisés, a los levitas; Jesús, a su pueblo (Mt 1), a la propia humanidad (Lc 3). La genealogía sitúa tanto la identidad de la persona como la del pueblo.”

Estos añadidos (v. 1a.3.15-16) demuestran claramente esta preocupación de dar una identidad clánica al hijo, a la descendencia de Agar. Con todo, la perspectiva de esa identidad es patrilinear.

Por lo tanto, la trayectoria literaria de nuestra perícopa está compuesta de tres fases. La narrativa básica está en torno al siglo X, las adiciones de los siglos VIII a VII y los añadidos en el post-exilio.

2.6. Memoria de esclavos

Arriba pudimos identificar la trayectoria literaria de nuestra historia, mostrando que la perícopa fue compuesta en tres fases. Su inicio fundante está en la historia de lucha de Agar. Y esta historia debió haber tenido su nacimiento en el mundo oral. Creo que todavía podemos identificar el contexto y el espacio en que la historia de Agar, a nivel oral, se creó y transmitió.

La base de Gn 16 es una memoria popular que tiene su origen entre las mujeres esclavas. El meollo de esta historia antigua era el conflicto que las esclavas vivían en las familias. El texto nos apunta hacia el espacio de la fuente y del pozo (v. 7-8.14) como un posible lugar donde se conservaron las memorias. Los v. 13-14 muestran que el pozo era un espacio donde las esclavas celebraban su experiencia de fe. Expresaban su manera de comunicarse con su divinidad. Se entiende que este espacio fue fundamental para que las esclavas pudieran guardar sus memorias de resistencia y lucha por la dignidad y emancipación.

Junto al espacio del agua ocurrían muchas reuniones. Reuniones de los más diversos grupos sociales como: de los pastores y las pastoras (Gn 29; Ex 2,16), de las mujeres (Gn 16; 21), de los jóvenes, para concertar citas amorosas (Gn 24; Ex 2,16; Ct 4,12-15; Pr 5,15-18). También se hacían celebraciones y fiesta alrededor del pozo (Nm 21,17; Gn 16,13-14; 26,33; Jc 5,11). Y no podían faltar las peleas y las guerras por este espacio tan importante y significativo (2 R 3,19; Gn 21,25; Gn 16,7-8.14; 21,17-19; 24,11.13.16-20; 26,15-33; 29,9-10; Ex 2,16; 1 S 9,11).

Para ampliar la comprensión del pozo me valgo del ejemplo de Michelle Perrot, cuando explica el significado del espacio de lavadero para las mujeres francesas, en 1848: “El lavadero es para ellas mucho más que un lugar funcional, donde se lava ropa: es un centro de encuentro, donde se truecan las novedades del barrio, las buenas direcciones, recetas y remedios, informaciones de todos los tipos... Los lavaderos son también una sociedad abierta de asistencia mutua: si una mujer está en un ‘atascadero’, la acogen, hacen una colecta para ella. La mujer abandonada por su hombre merece en el lavadero una simpatía especial. Un niño abandonado por cierto ahí encuentra una madre. Por fin, en el lavadero se esbozan formas de organización originales como cooperativas, asociaciones.”

Ciertamente no fue muy diferente entre las mujeres del antiguo Israel, alrededor del pozo y de la fuente. En Gn 16,7-8 se muestra que, junto a la fuente, Agar comienza a hablar. Ella tiene palabra propia y consciencia de su realidad social. Sabemos que allí las mujeres podían hacer sus reuniones y compartir sus experiencias cotidianas, al buscar agua o cuando daban de beber a los rebaños.


3. El pozo del viviente que me ve

Tengo la intención de desarrollar una interpretación sobre algunos aspectos destacados en los dos primeros capítulos de este artículo. Retomo la dimensión relacional de los sujetos sociales y profundizo la teología de Yavé y “El”.

3.1. Relaciones sociales de poder

Heleieth Saffioti afirma: “Concebir género como una relación entre sujetos históricamente ubicados es fundamental para enmarcar el campo de batalla e identificar el adversario... La meta por atacar pasa a ser, en una concepción relacional, el patrón dominante de relación de género. A diferencia de lo que con frecuencia se piensa, el género no regula solamente las relaciones entre hombres y mujeres, sino normaliza también relaciones hombre - hombre y mujer - mujer.”

3.1.1. Relaciones de poder entre mujeres y hombres

Las relaciones de poder entre Agar y Abraham son distintas. Agar es mujer, esclava de mujer y extranjera (v. 1). Socialmente, la importancia de la mujer está en su contribución reproductora de la vida humana. Su papel social junto a los grupos clánicos se hace relevante para garantizar el equilibrio entre la producción y la reproducción. Abraham es patriarca, por lo tanto, autoridad máxima dentro del clan. En la estructura patriarcal la supremacía masculina es indiscutible. El poder de Agar, en relación a Abraham, se sitúa en el nivel de la reproducción. Su útero es fértil (v. 4). La estructura social necesita del hijo para garantizar la descendencia y la mano de obra para el trabajo. El poder de Agar está en controlar su capacidad reproductora.

Diferentes son las relaciones entre Sara y Abraham. Sara es mujer de Abraham, pero es estéril. (v. 1). Por lo tanto, no puede dar descendencia ni fuerza de trabajo. Por eso, Sara “da” Agar, su esclava, a Abraham como forma de resolver el problema. Agar es sometida a la solución, pero luego se rebela a partir del poder que ella controla, que es el poder de parir. Sara, por el hecho de no parir, en una sociedad que necesita de hijos, queda insignificante y sin poder. Su poder está sólo en la posibilidad de recurrir a las leyes para defenderse como esposa y patrona. En el v. 5 Sara abre un proceso jurídico contra Abraham y, en el v. 6, maltrata a Agar por no someterse.

3.1.2. Relaciones de poder entre las mujeres

Las mujeres están sometidas a un mismo poder que es el de la estructura patriarcal. Agar y Sara son mujeres. Sin embargo, pertenecen a estratos sociales distintos. Las relaciones sociales de poder entre Sara y Agar son relaciones intra-sexuales, de clase y de etnia. Sara es mujer, israelita y patrona. Agar es mujer, egipcia y esclava de mujer.

Sara entiende que Agar está rompiendo con el orden establecido y afirma diciendo: “Y vio que estaba embarazada y quedé disminuida en los ojos de ella” (v. 5b). De hecho, Sara quedó disminuida. Agar provoca a Sara para que ella perciba que es víctima de las leyes y de los costumbres sociales. Invita a la ruptura. Inicialmente Sara no reprime ni maltrata a Agar. Sin embargo, no se solidariza ni se aproxima a ella. Ahí Sara pierde el barco de también rebelarse contra Abraham. En lugar de eso, mantiene el patriarcado recurriendo al patriarca y quejándose a él. Co-participa del poder para reprimir a la esclava extranjera (v. 5-6). Sara, además de perder el barco, se hace cómplice de una estructura social que discrimina a las mujeres.

El poder de Sara en relación a Agar está en la legislación que la defiende. Como esposa estéril y dueña de esclava, la ley posibilita que ella use el útero de su esclava para dar hijos al patriarca (v. 2-3). El poder de Agar está en la fertilidad de su útero y capacidad de parir. A partir del embarazo, Agar se siente valorada y con poder. Sara depende de ella. El v. 4 dice: “Y vio que estaba embarazada y su patrona disminuyó en los ojos de ella” Con su situación de embarazo Agar ve, como mujer esclava y extranjera, la posibilidad de ser reconocida en el clan como mujer con derechos iguales a las mujeres esposas e israelitas. En los ojos de Agar ya no hay patrona y esclava, sino mujeres con derechos iguales. Denuncia la desigualdad, desafiando la ley y los costumbres de la sociedad, a partir de la experiencia cotidiana de la casa. Agar desconoce la práctica social del uso del útero de las esclavas a servicio de la familia patriarcal y se rebela contra ella. Como extranjera, Agar busca su liberación rumbo a la tierra natal (v. 6.7).

Concluyendo, podemos decir que los diferentes sujetos sociales que aparecen en este episodio, poseen espacios de poder distintos, en la estructura social. Para entender el texto es decisivo observar estas relaciones de poder.

3.2. El y Yavé en la fuente y en el parto

Vimos las relaciones sociales que ocurren entre los personajes. La teología se ubica en medio de estas relaciones. Una mujer embarazada es la teóloga. Y esta mujer esclava está junto a una fuente. Aunque la fuente sea el lugar principal de la teología de Gn 16, también hay teología en la casa de Sara. Comenzaremos por ahí.

3.2.1. ¿Yavé podría juzgar a través de Abraham?

En los v. 5-6 la crisis entre los tres personajes llega a su auge. Y ahí se refiere a la divinidad. Sara protesta contra Abraham por estar siendo inferiorizada por Agar y apela a Yavé diciendo: “Juzgará Yavé entre yo y tú” (v. 5). Sara invoca a Yavé en su defensa contra el hombre, su marido. Digo “en defensa”, porque “juzgar” (xpt) en hebreo significa “defender”. Esta defensa no va a ocurrir en favor de Sara, porque ella está enlazada en el sistema patriarcal. Sara prefiere someterse a la estructura patriarcal obedeciendo la orden de Abraham, en lugar de solidarizarse con la esclava.

Sara decide maltratar a la esclava: “Y maltrató a Agar” (v. 6). El verbo ‘nh tiene el sentido de tratar mal, rebajar (Gn 34,2; Dt 22,24.29). “Y mano”yad se refiere a poder / potencia, castigo, hacer violencia (cfr. 1 Cro 18,3; 1 S 23,7; Sal 21,9). Por lo tanto, entendemos que el maltratar de Sara, aquí, llega a la violencia física. Sara se convierte en la prolongación del brazo patriarcal.

Yavé no juzga (xpt), no defiende a Sara. Ella se somete a la estructura social y se hace co-partícipe en la violencia. Y ahí Yavé no tiene “condiciones” de defenderla. Por lo tanto, Yavé no puede defender a través del patriarcado de Abraham. En Agar, Yavé irá a juzgar = defender, como veremos más adelante.

3.2.2. Yavé, Dios de la acogida y del diálogo

Agar se rebela contra la violencia en la casa patriarcal y busca su emancipación. Huye hacia el desierto junto a la fuente de agua que queda en la frontera con Egipto (Gn 20,1; 25,18; 1 S 15,7; 27,8). La fuente es un lugar de convivencia de diversos grupos sociales (Jc 5; Ex 2,16-19; Gn 29). Junto a la fuente Agar encuentra un “mensajero”, que aquí entiendo en sentido colectivo, comunitario.

Agar fue vista en la fuente por un male’ak, un “mensajero” de Yavé. La raíz de la palabra está en l’k “enviar”. El mensajero es una persona enviada como representante de un individuo (Gn 32,4.7; Nm 22,5; 1 S 16,19; 19,11) o de una comunidad (Nm 21,21; 1 S 11,3) para comunicar los intereses de quien envía. El mensajero de Yavé encuentra las personas allá donde están: en el camino (Gn 16,7-32,2), en el desierto (Gn 21,17; 1 R 19,5), en el trabajo (Jc 6). Con todo, no debemos entender “mensajero” de modo tan individual, sino como representación humana y de modo comunitario, pues esta es la característica del yavismo.

En el v. 8 el mensajero de Yavé ve primero a Agar, la conoce y dialoga con ella. Agar se siente acogida y por primera vez a lo largo del episodio ella habla. Agar habla con confianza diciendo: “Yo estoy huyendo.” “De la cara de mi patrona huí.” En este diálogo percibimos que Yavé es un Dios del camino, del encuentro y de la escucha. Agar se siente reconocida y acogida. Habla con confianza de su rebeldía emancipadora. A partir del encuentro en la fuente, Agar ya no es vista como esclava.

Por cierto, en la memoria de las esclavas, la fuga era un camino para buscar la libertad. Esta es la función social de la repetición de nuestra historia. Su función es la de celebrar un Yavé de la acogida que, de hecho, “juzga” / defiende a las esclavas.

3.2.3. Yavé, Dios del parto

Estábamos viendo que hay un nuevo yavismo en la fuente, un Yavé de encuentro y conversa. En el v. 11 este yavismo entra en diálogo con “El”. El mensajero de Yavé explica el nombre de Isma-el diciendo: “Pues oyó Yavé tu aflicción”. La raíz de la palabra ‘oni “aflicción” es igual al verbo maltratar (‘nh) que es usado en el v. 6. La misma raíz es igualmente usada en el v. 9 (una adición), cuando el mensajero de Yavé manda a Agar volver y “curvarse” o ponerse bajo las manos de la patrona con el sentido de tratar mal, rebajar, oprimir, humillar. Por lo tanto, el v. 11 no usa óni por acaso. Yavé es el Dios que acoge a la esclava en la “aflicción” (óni), en su sufrimiento social.

Con todo, este concepto óni tal vez no solo dice respecto al dolor social de la esclava. Bien puede referirse también a los dolores de parto y al peligro de vida que el parto es para la mujer, en pleno desierto. Si entendemos óni de ese modo, lo que es bastante probable en el contexto del v. 11, Yavé es Dios del parto.

¡Sí! Yavé escuchó la aflicción, el maltrato social que hicieron con Agar. Y está escuchando también las aflicciones y lamentaciones del parto. En el parir, Yavé se solidariza con la madre que vive la ansiedad, siente el dolor de la ruptura de su cuerpo y la responsabilidad de garantizar la vida y el nacimiento del hijo. Yavé está en la defensa de Agar y del niño.

La solidaridad de Yavé, en la aflicción (óni) de Agar, se hace motivo para dar un nombre al hijo. Agar llamará al hijo Ismael que quiere decir: “Dios oye”. “Dios oye” (= Isma-el), puede tener doble sentido. El propio nombre Ismael contiene el verbo sm‘, escuchar, oír. El sentido teológico de sm‘, en el Antiguo Testamento, tiene relación, en la gran mayoría de los casos, con llamar, gritar, lamentarse, llorar, pedir, salvar (Ex 22,26; Sal 4,2). Por lo tanto “oír” puede estar relacionado al oír del dolor social. Isma-el puede, pues, significar que “El “ oye el dolor social del hijo de la esclava maltratada.

Pero, Isma-el puede tener también otro sentido: es el hijo pedido a El, siendo este pedido el de una mujer todavía no embarazada. En este caso se referiría al v. 3, cuando Agar fue “dada” a Abraham. En este sentido “El “ es el Dios del embarazo, del niño pedido, de la familia. Por todo eso el nombre del niño es Isma-el.

Es del vientre de Agar que nace el gran encuentro de las divinidades: Yavé y El. El ecumenismo se da en torno a los dolores de parto y de la vida del niño. Es un ecumenismo que une rebeldía, éxodo y emancipación. Por lo tanto es del útero que nace la posibilidad de liberación de la mujer esclava y el encuentro de las divinidades. Las palabras del “mensajero” en el v. 11 son ecuménicas. El niño Isma-el une a los diferentes.

3.2.4. “El”, Dios del niño

En la teología de este capítulo el niño tiene mucha importancia. Entendemos que el Dios ”EL“ es el Dios del niño en tres perspectivas: 1) oye a la mujer que quiere el embarazo (v. 11); 2) multiplica los niños (v. 10), 3) apoya la autonomía y la dignidad (v. 12).

Como ya vimos en el ítem anterior, Agar reconoce a “El “ como el Dios del embarazo, pues “Dios” “oye” = Isma-el. Aquí “oír” debe referirse en todo caso, también al embarazo. Ismael es hijo pedido de Dios (v. 11).

El v. 10 (que es una adición) relaciona Dios a la multiplicación. Es palabra dirigida sólo a la mujer. Con ella la divinidad realiza la maravilla de las multitudes. Es el derecho de ser madre de una gran descendencia.

En el v. 12 Yavé ve al niño grande y fuerte, luchando por su autonomía y emancipación comenzada por la madre y ahora continuada en este niño grande que es su pueblo que vive en el desierto. La lucha es por la dignidad que significa tener un nombre, lugar para vivir y ser reconocido como pueblo libre y emancipado.

Yavé vio y aprobó la rebeldía de Agar delante de Sara y ahora dice que su descendencia va a seguir luchando. “El’” y Yavé se unen ecuménicamente para defender la vida. Dios está donde la vida es rebeldemente reivindicada. “El “ es un Dios que tiene conciencia de la necesidad permanente de garantizar la rebeldía en favor de la vida (v. 12). Por lo tanto “El “/ Yavé se dedican al niño, a su parto, su multiplicación, su fuerza, para que continúe la rebeldía. Es como si “El”” y Yavé se hermanaran en esta tarea común, de manera ecuménica.

3.2.5. “El”, Dios que ve

En los v. 9-12 la teología viene de la boca del “mensajero de Yavé”. Veíamos cuán ecuménica es esta teología. En el v. 13 la teología viene de la mujer. Ahí “El “ es central.

Agar designa la experiencia con la divinidad en la fuente de “tú, “El” que me ves” (’atah ‘el ro’i). Entiendo que este ver de Dios en este v. 13 tiene relación con el v. 4, donde Agar se ve como embarazada. Entonces el Dios que ve, no debe ser sólo relacionado a la fuente, pues Agar dice “El que me ves”. Este “me ves” muestra que este Dios se relaciona a toda la vida esclava. Por eso pienso que el “ver” del v. 13 está relacionado también al v. 4. Este Dios que ve, es, pues, el que acoge toda la vida sufrida y rebelde de la esclava.

La frase “tú, “El” que me ves” es completada en el v. 13, igualmente por habla de Agar, por la expresión: “por cierto he visto aquí, después que él me vio”. Se trata ahí en parte de una repetición. Con todo, ella añade algunas novedades:

Resaltamos el “ver” mutuo: ella ve y Dios ve. Dios ve antes que ella. El ver de Dios precede. Pero Agar también ve. Ella es sujeta del ver. Por lo tanto, la esclava no está teológicamente subordinada.

Además de eso, el ver ocurre “aquí”. Eso no desdice lo que arriba afirmábamos a partir de la expresión “tú, “El “ que me ves”, donde subrayé que “El “ ve toda la vida de Agar (v. 4). Sin embargo, este “aquí” resalta la fuente como local teológico. Fuente es lugar de encuentro de personas y de experiencias de Dios.

Luego, en el v. 14, Agar llama este lugar de las aguas de: lahai ro’i, que quiere decir “pozo del Viviente que me ve”. Gerleman afirma que hay significa tanto “viviente” como “vivo”. Desde antiguamente la fuente estaba dedicada a “El. “. Ahora bien, en el desierto el agua es la Vida, es “El.”. El “pozo del viviente que me ve” conserva en la memoria de las mujeres y de los hombres que el Dios de este pozo es un Dios vivo que ve la aflicción de las esclavas y celebra con ellas la emancipación y la vida que continúa multiplicándose a través del niño.

Sin embargo, el v. 13 también relaciona la fuente a Yavé, en dos momentos. Cuando Agar dice “por cierto he visto aquí aquel que me vio”, este “aquí” se refiere al local del encuentro con el “mensajero” (v. 7-12). Este “mensajero” es de Yavé. Además de eso, la parte narrativa del v. 13 dice: “llamó el nombre de Yavé, el que hablaba a ella ‘tú, “El “ que me ves’”. Por lo tanto, para quien narra, ¡el “El “ del pozo es Yavé! “El “ y Yavé se encuentran ecuménicamente en el pozo.

Sintetizando podemos decir que la teología presente en esta perícopa es una teología que nace de la vida cotidiana de las mujeres esclavas. Encontramos una teología que ve la vida en su totalidad. Yavé y “El “ defienden la vida, donde quiera que esté amenazada y desautorizada. Encontramos una teología que subvierte los papeles sociales convencionalmente atribuidos al sexo masculino como: dar nombre al hijo (v.11b), dar nombre a Dios (v. 13a) y dar nombre a lugares geográficos (v. 14).

En Gn 16 no se debe desvincular el habla teológica de las relaciones sociales de poder. La teología de “El-”-Yavé ocurre en la fuente, en el parto, en la vida cotidiana de las mujeres.

jueves, 7 de enero de 2010

Accept it...!!! EVERYTHING ends.



Accept it...!!! EVERYTHING ends.

All that it exists in the universe, including in the same earth, he/she ends in a gradual or sudden way...
It is a fact checked by all us: that all that it arrives to the existence he/she has a beginning, it arrives to their acme and later he/she ends up extinguishing.
The same nature speaks to us in this respect.

The prophet Isaias writes:

That I have to say to voices? That all meat is grass, and all its glory like flower of the field. The grass dries off, and the flower withers, because the wind of Jehova blow in her; certainly as grass it is the town.
Isaias 40: 6-7

Everything in the physical world has a period of limited existence.
A principle and an end.
It is a true that we must accept:
EVERYTHING ENDS.

And as well as it finishes everything, likewise the human being ends up no matter how much he takes care.
That he/she tells the psalm 90?

The days of our age are seventy years; And if in those but robust they are eighty years, With everything, their strength is nuisance and work, because soon they happen, and we fly.
Psalm 90:10

It is about a reality that we must accept.
Everything ends...
As well as everything ends, in the same way together with the man the big empires, the big companies, the big constructions, the big works of art, the big philosophies finish.
Everything that to what we are accustomed in leaning on, one day he/she stopped to be.

It finishes the domain.

It finishes the splendor...

It finishes the beauty...

It finishes the force...

It finishes the boasting.

It finishes the pride...

It finishes the arrogance...

It finishes the fame...


The big ones will fall.
Be governments, financial systems, the big cities and all that the man's hand has risen...
One day everything stopped to be...

Single God remains in its throne for the centuries.
The FIRST, transcendent, eternal, wise CAUSE, sovereign only remains and inscrutable that gave origin to all that it exists...
Without this cause, anything, neither so at least a powder molecule would exist...
Only the throne of the creative and supportive God of the whole universe.

Put attention to what tells the Psalm 102:

From the beginning your you founded the earth, and the skies are work of your hands. They will perish, but your you will remain; and all them like a vestment one will age; as a dress you moved them, and they will be moved; but your you are the same one, and your years they didn't finish.
Psalm 102:25-27

It is in that eternal and powerful God in who we must lean on.
Your trust must be laid the foundation in what stopped to be, your trust it must be laid the foundation in the Eternal Rock of the Centuries.
God reminds you that independently to as this the situation in these moments, your trust must be laid the foundation in people, neither in governments, neither in financial systems.
All that stopped to be, because he/she doesn't have consistency in if same.
Your trust this in which never stopped to be: In God.


For that to put your hopes in what one day stopped to be?

The prophet Jeremías writes in this respect:
Jehova has said this way: Damned the male that trusts the man, and it puts meat for their arm, and their heart moves away from Jehova. It will be as the broom in the desert, and he/she won't see when the comes well, but rather it lived in the sequedales in the desert, in uninhabited and uninhabited earth. Blessed the male that trusts Jehova, and whose trust is Jehova. Because it will be as the tree planted next to the waters that it tossed their roots next to the current, and he/she won't see when the heat comes, but rather its leaf will be green; and in the year of drought he/she didn't get tired, neither he/she stopped to give fruit.
Jeremías 17:5-8


Accept it...!!!
EVERYTHING ends.
Single God remains

lunes, 4 de enero de 2010

EVANGELIO DE MATEO:UNA VISION GLOBAL Y LIBERADORA


El presente artículo es una introducción global a la lectura e interpretación de todo el Evangelio de Mateo. Buscamos sobre todo dar claves para una interpretación liberadora y actual de este Evangelio, destacando su carácter eclesiológico. Hacemos una propuesta detallada y comentada de la estructura de todo el texto.



Introducción

El Evangelio de Mateo ha sido el Evangelio más comentado en la historia de la Iglesia, pero al mismo tiempo es también el Evangelio cuya interpretación es normalmente la más dogmática y espiritualista. La fuerza y el mensaje de este Evangelio es tan grande y el proyecto de Iglesia que propone es tan exigente, que ninguna Iglesia puede tolerarlo en su sentido literal, histórico y espiritual auténticos. La Iglesia Católica, sobre todo después de la reforma constantiniana y el surgimiento de la Cristiandad occidental (siglo IV), evolucionó en contra del sentido más original de este Evangelio. La Iglesia sólo puede entender e interpretar un Evangelio cuando es capaz de vivirlo. Cuando no puede vivirlo, lo ignora o lo espiritualiza. La tradición sacralizó dentro del Evangelio de Mateo aquella frase de Jesús: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (16,18). Esta sentencia se convirtió en el canon dentro del canon. Se leyó todo el Evangelio a partir de aquí, con un sentido dogmático, autoritario, patriarcal y jerárquico. Se hizo de Pedro el primer Papa y se institucionalizó la Iglesia con un esquema totalmente ajeno a la tradición y al texto del Evangelio de Mateo.
Por todo esto es tan importante rescatar el sentido original del Evangelio, para confrontar a la Iglesia con la utopía de sus orígenes. ¿Cómo fue la Iglesia, según el Evangelio de Mateo, antes de la Cristiandad occidental? La Iglesia debe mirarse en el Evangelio como en un espejo, y preguntarse: “Iglesia, qué dices de ti misma”. Justamente porque Mateo ha sido el Evangelio más comentado en la tradición de la Iglesia, por eso mismo es urgente hoy rescatar su sentido auténtico y original. Siempre que doy un taller sobre el Evangelio de Mateo, surge el interrogante: ¿existe realmente hoy alguna Iglesia que responda al modelo eclesial propuesto por Mateo? Mi respuesta es siempre la misma: el Evangelio nos propone un modelo utópico de Iglesia. El fin de la utopía es marcar una dirección y orientar nuestra práctica y pensamiento en dicha dirección. Lo importante es estar, como Iglesia, orientados por la utopía del Evangelio, sabiendo que algunos estarán más lejos y otros más cerca de ese ideal; lo importante es que todos estemos caminando hacia ese proyecto de Iglesia propuesto por Mateo. El problema fundamental no es si estamos lejos o cerca del proyecto, sino si caminamos en la dirección utópica correcta y no en una dirección extraviada u opuesta a la utopía evangélica.
Existe consenso en la actualidad en que el Evangelio de Mateo fue escrito en la ciudad de Antioquía en los años ochenta d. C. Su autor sería un escriba judío cristiano, helenista (de habla y cultura griega), que conocía muy bien la Biblia Hebrea (en su versión griega: la Septuaginta) y todas las tradiciones cristianas ya existentes. El autor utilizó como fuentes directas el Evangelio de Galilea (el documento llamado Q) 1 (años 40-60) y el Evangelio de Marcos (años 60-65), más algunas tradiciones propias que encontró en Antioquía, Siria y Galilea. El evangelista hace una síntesis de Q y Marcos, pero también de otras dos tradiciones que posiblemente conoció: la tradición de Pablo de Tarso y la tradición judeo-cristiana de Santiago, el hermano del Señor. El Evangelio de Mateo es así la primera síntesis de la tradición judía y cristiana después de la destrucción de Jerusalén y del pueblo judío en la guerra de los años 66-74 d. C.
Algunos autores piensan que el Evangelio no fue escrito por una sola persona, sino por una escuela de rabinos y escribas cristianos de Antioquía. El nombre de Mateo es una ficción literaria, que pretende poner toda la obra bajo la autoría histórica de un discípulo directo de Cristo. Detrás del texto, en todo caso, no hay solamente un autor o una escuela de autores, sino también cincuenta años de tradición oral que se mantuvo viva en las comunidades cristianas de Galilea, Siria y Antioquía. Cientos de testigos y profetas cristianos, hombres y mujeres, participaron de manera indirecta en la creación de este Evangelio fundador de la Iglesia de Jesús.
¿Qué hizo nacer el Evangelio de Mateo? El Evangelio pertenece a la segunda generación del movimiento de Jesús. Ya en los años ochenta habían muerto todos los discípulos y discípulas de Jesús. Cuando ellos estaban vivos, la tradición estaba asegurada, pero ahora que desaparecían, se hacía urgente poner por escrito dicha tradición. Esta será en general la tarea de la segunda y tercera generaciones de discípulos, del período llamado comúnmente sub-apostólico (70-135 d. C.). Mateo fue el primero que tuvo la idea de escribir en el período sub-apostólico un Evangelio, a partir de Q y de Marcos. ¿Cuál fue el motivo inmediato para escribirlo?
El año 70, Jerusalén quedó arrasada por la guerra judía contra Roma. El Israel bíblico desaparecía. El único grupo que se salvó fue el de los fariseos, cuyos escribas y maestros de la ley pudieron salvar la Torah (la Biblia hebrea). Los otros grupos: saduceos, sacerdotes, esenios, desaparecieron. Estos rabinos fariseos fundaron la Academia o Sanedrín de Jamnia o Yafné, donde se dedicaron de forma exclusiva a comentar la ley. Aquí nació poco a poco el así llamado judaísmo rabínico (con sus obras Mishna y Talmud), que en el fondo es una nueva religión. Si en el pueblo de Israel, antes de la guerra, existía un pluralismo de tendencias y tradiciones (fariseos, saduceos, esenios, herodianos, zelotas, y todos los movimientos proféticos y mesiánicos populares), ahora, después del 70, la tendencia en el judaísmo rabínico fue hacia una interpretación única de la ley, excluyente de todas las demás tendencias y tradiciones. Si el movimiento de Jesús, antes del 70, pudo existir dentro del pluralismo judío, ahora, con el judaísmo rabínico ortodoxo e impositivo, empezó a tener problemas. El judaísmo rabínico se presentó como la única reconstrucción auténtica y legítima de la tradición de Israel después de la crisis del 70.
El movimiento de Jesús en Palestina y Siria cuestionó este planteamiento, y buscó reconstruir la tradición de Israel de una forma alternativa y diferente al judaísmo farisaico. Para la escuela de rabinos cristianos en Antioquía, Jesús era el Mesías e Hijo de Dios, que orientó de manera definitiva la historia de Israel. Podemos decir que después del año 70 hubo dos escuelas (y dos “iglesias”) que compitieron en la reconstrucción de Israel: la Academia de Jamnia y la escuela de rabinos cristianos que compusieron el Evangelio de Mateo. Este evangelio dio identidad al grupo cristiano, fundado en la memoria histórica de Jesus y de sus discípulos. Con el tiempo, los cristianos de Antioquía se confrontaron con las sinagogas controladas por el judaísmo rabínico de Jamnia, e incluso sufrieron una abierta persecución. En este clima de confrontación y persecución nació el Evangelio de Mateo. Testigo posterior de la Iglesia de Antioquía fue Ignacio de Antioquía, quien escribió sus siete cartas entre los años 108 y 117 d. C. Ignacio integró a la síntesis de Mateo los escritos de la tradición joanea, para oponerse ahora a las nuevas corrientes gnósticas que nacieron después de Mateo 2.
En la exégesis actual es muy reconocido el carácter eclesiológico del Evangelio de Mateo. Este carácter aparece de modo especial en los cinco grandes discursos del Evangelio, como veremos más adelante. La eclesiología de Mateo está fundada directamente en Jesús, en su práctica y en su palabra. Todo el relato de la historia de Jesús tiene un carácter fundador de un modelo de Iglesia. Una analogía simple con Lucas puede ser útil. En esta tradición tenemos dos obras: el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles. En la primera obra, más bien cristológica, Lucas presenta el relato de la práctica de Jesús; en la segunda obra, de carácter más bien eclesiológico, presenta el relato de la práctica de los apóstoles. Mateo compuso una sola obra, incluyendo en ella simultáneamente la práctica de Jesús y la práctica de los discípulos; una sola obra con una dimensión al mismo tiempo cristológica y eclesiológica. En cada pasaje del Evangelio de Mateo están Jesús y la Iglesia. En el mismo texto tenemos la memoria del Jesús histórico, y a la vez cómo esta memoria es vivida en la comunidad de los discípulos de Jesús que es la Iglesia. En un mismo texto tenemos de forma directa a Jesús, y cómo este Jesús es encontrado y vivido como Iglesia por sus discípulos. La importancia de Pedro en este Evangelio está fundada en su carácter de discípulo, de testigo del Jesús histórico. Decir Pedro, es decir fidelidad al Jesús histórico de Galilea. Los doce discípulos representan el nuevo pueblo de Israel, en continuidad con el pueblo de las doce tribus. El símbolo de doce discípulos tiene un carácter social, no es de ninguna manera una opción de género (género masculino excluyente de la mujer). Pedro no es el primer Papa, sino el discípulo real que representa la comunidad de hombres y mujeres que constituyen la Iglesia. Sobre este discipulado, Jesús edifica su Iglesia.




Claves literarias para leer el texto de Mateo
Estructura general del Evangelio:
I: Presentación de Jesús: 1,1—4,16

II: Revelación de Jesús, rechazo de los dirigentes de Israel y construcción de la Iglesia: 4,17—16,20
1: Práctica de Jesús, práctica de la Iglesia: 4,17—9,35
2: Misión de Jesús y los discípulos; rechazo de los dirigentes: 9,36—12,50
3: Jesús anuncia el Reino y construye su Iglesia: 13,1—16,20.

III: Camino a Jerusalén, confrontación, muerte y resurrección: 16,21—28,20
1: Camino a Jerusalén e instrucción a los discípulos: 16,21—20,34
2: Confrontación de Jesús en Jerusalén: 21,1—25,46
3: Pasión y resurrección de Jesús: 26,1—28,20

Ahora veremos parte por parte, primero la estructura detallada del texto de cada sección, para ayudar a una lectura atenta del mismo, y luego algunas claves para una interpretación liberadora del texto.

Primera Parte del Evangelio:
Presentación de Jesús (1,1—4,16)

Estructura de esta sección:
1: Génesis de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
José: raiz histórica y cultural de Jesús (1,1-17).
2: Génesis de Jesucristo, “Dios con nosotros”:
María: irrumpe el poder del Espíritu (1,18-25).
3: Sabios de oriente buscan a Jesús para adorarlo (2,1-12)
4: Herodes y Arquelao buscan a Jesús para matarlo (2,13-23)
Huída a Egipto, matanza de los niños inocentes (16-18)
Retorno a Judá, huída a Galilea, por causa de Arquelao (19-23)
5: Juan Bautista: movimiento profético en el desierto (3, 1-12)
6: Vocación profética de Jesús (3,13-17)
7: Enfrentamiento entre Jesús y el Diablo (4,1-11)
8: Juan es encarcelado y Jesús se retira a Galilea (4,12-16)

Claves de interpretación del texto
En el v. 1 y en el v. 18 aparecen en el texto original griego la palabra “génesis”. En 1,1-17 se nos narra “el libro del génesis de Jesús”, con lo cual se hace clara referencia a Gn. 2,4a: “El libro del génesis de cielo y tierra”. Al final del Evangelio (28,20) tenemos la “consumación (sunteleia) del mundo”. El Evangelio cubre así desde el génesis hasta el fin del mundo. En 1,18 otra vez aparece la palabra “génesis” y en 1,18-25 se narra el segundo génesis de Jesús, esta vez del Espíritu Santo. El primer génesis de Jesús es su genealogía desde Abraham hasta José. Son 42 generaciones exactas (seis veces siete generaciones). Con Jesús comienza la última generación (1,17). Mateo sitúa así a Jesús en la historia de Israel, desde Abraham hasta José. El eje en este génesis de Jesús son sólo hombres. Es un génesis totalmente patriarcal. No obstante hay cuatro mujeres que rompen de forma violenta este patriarcalismo: Tamar, Rajab, Rut y Betsabé, la mujer de Urías. Todas son extranjeras (aramea, cananea, moabita e hitita, respectivamente) y todos sus matrimonio no son muy regulares. Estas mujeres están anunciando a otra mujer: María, la madre de Jesús, que es la protagonista del segundo génesis (1,18-25). María concibe a Jesús por obra del Espíritu Santo, con lo cual rompe la línea patriarcal del génesis de José, su esposo. El Espíritu irrumpe en la historia a través de María. Es esta mujer la que rompe el patriarcalismo de más de 1800 años desde Abraham hasta José. Resumiendo, podemos decir que Jesús tiene su génesis histórico cultural por parte de José, y su génesis espiritual por parte de María. La concepción virginal de Jesús en el seno de María es el punto de ruptura con el patriarcalismo de la historia de Israel.
En niño que nace de María recibe el nombre de Jesús, que significa “Yahvéh salva” (1,21), pues Jesús salvará a su pueblo de sus pecados. Sin embargo también el niño, según la profesía de Is. 7,14, recibe el nombre de Emmanuel, que significa “Dios con nosotros” (1,22-23). Tenemos aquí una inclusión con el final del Evangelio, donde las últimas palabras de Jesús son: “yo estoy con ustedes todos los días hasta la consumación del mundo” (28,20). En el Evangelio de Mateo, Jesús es la presencia de Dios en medio de la historia.
En el capítulo segundo tenemos una nueva oposición: unos sabios de oriente buscan a Jesús para adorarlo (2,1-12), en tanto que Hereodes y Arquelao lo buscan para matarlo (2,13-23). Tenemos aquí las implicaciones internacionales y políticas del nacimiento de Jesús. Los sabios representan a los gentiles que buscan a Jesús a tientas, siguiendo los signos de la naturaleza (la estrella), y que finalmente lo encuentran escudriñando, junto con los sabios de Israel, las Sagradas Escrituras. Herodes y Arquelao representan aquí a los autoridades de Israel, que posteriormente rechazarán de manera radical a Jesús. Jesús huye de Herodes yendo a Egipto, y luego huye de Arquelao yendo a Galilea. Jesús conoce así desde su nacimiento la persecución y el exilio. Salva su vida en medio de una masacre de niños inocentes (2,16-18).
El capítulo 3 es un capítulo profético. En él aparece el movimiento profético popular de Juan Bautista (3,1-12) y la vocación profética de Jesús (3, 13-17). Juan es presentado proclamando la llegada del Reino de Dios (3,1), el mismo mensaje que proclamarán Jesús (4,17) y sus discípulos (10,7). Juan bautiza en el río Jordán, un rito profético popular alternativo al Templo, y enfrenta proféticamente a los líderes espirituales de Israel, tal como lo hará más tarde Jesús (23,1-33). Jesús aparece y se integra al movimiento profético de Juan, sumergiéndose en el río Jordán (3,13-15). Pero en ese preciso momento interviene Dios en la vocación profética de Jesús con tres signos visibles: los “cielos abiertos” (signo apocalíptico de revelación y esperanza), el Espíritu Santo que baja sobre El (signo de unción profética) y, sobre todo, la voz de Dios que dice: “Este es mi hijo amado, en quien me complazco” (3,16-17). Este es el momento cumbre en esta primera parte del Evangelio (1,1—4,16).
En la última sección de esta primera parte del Evangelio, Jesús es llevado por el Espíritu al desierto y es tentado por el Diablo (4,1-11). La tentación es ascendente: primero el hambre (en el desierto), luego el poder religioso (en el Templo) y, finalmente, el poder político (en un monte muy alto). Satanás ha reconocido en Jesús al Hijo de Dios (vv. 3 .6) y entra en una discusión hermenéutica con El sobre diferentes textos bíblicos. Jesús rechaza radicalmente utilizar el poder del Espíritu para fines personales o para dominar al pueblo con el poder religioso o político. Después de la tentación, Juan es encarcelado y Jesús debe, por segunda vez, huir a Galilea (4,12, en paralelo con 2,22-23). Todo termina con la cita de Isaías (8,23—9,1) sobre “Galilea de los gentiles” y la práctica de Jesús allí.
En esta primera parte del Evangelio, donde Mateo presenta a Jesús (1,1—4,16), tenemos siete citas explícitas del Antiguo Testamento (AT) (Is. 7,14; Miq. 5,1; Os. 11,1; Jr. 31,15; Jc. 13,1-7; Is. 40,3; Is. 8,23—9,1), siempre con la fórmula de cumplimiento: “...esto sucedió para que cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta”. Mateo quiere con esto presentar a Jesús en continuidad con la historia de Israel, mostrando cómo en Jesús (y en la Iglesia de Mateo) se cumple todo lo predicho por los profetas.


Segunda parte del Evangelio:
Revelación de Jesús, rechazo de los dirigentes de Israel
y construcción de la Iglesia: 4,17—16,20

1: Práctica de Jesús — práctica de la Iglesia: 4,17—9,35
Estructura de esta sección:
Introducción (4,17-25)
Desde entonces comenzó Jesús a predicar (v. 17. Nuevo comienzo en 16,21)
Vocación de los primeros cuatro discípulos (4,18-22)
Sumario de la actividad de Jesús en Galilea (4,23-25. Inclusión con 9,35)

Sermón de la montaña (5,1—7,29)
(Primer discurso del evangelio sobre el Reino de los Cielos)

Introducción a todo el sermón (5,1-2)

1: Proclamación fundamental: las siete bienaventuranzas (5,3-10)
los pobres con Espíritu — de ellos es el Reino (3)
los que lloran — ellos serán consolados (4)
los humildes — ellos poseerán la tierra (5)
los que tienen hambre y sed de justicia — lograrán justicia (6)
los misericordiosos — alcanzarán misericordia (7)
los limpios de corazón — verán a Dios (8)
los que trabajan por la paz — serán llamados hijos de Dios (9)
los perseguidos por causa de la justicia — de ellos es el Reino (10)
2: La comunidad que vive las bienaventuranzas (5,11-16)
una comunidad de profetas — alegría en la persecución (11-12)
comunidad sal de la tierra y luz del mundo (13-16)

3: Jesús perfecciona la tradición (5,17-48)
Principio general: si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no pueden entrar en el Reino de los Cielos (17-20)
(1) se dijo: no matarás... pero yo les digo (21-26)
(2) no cometerás adulterio... pero yo les digo (27-32)
(3) no perjurarás... pero yo les digo (33-37)
(4) ojo por ojo... pero yo les digo (38-42)
(5) amor al prójimo, odio al enemigo... pero yo les digo (43-47)
Conclusión: ser perfectos como vuestro Pedre celestial es perfecto (48)
4: Religión hipócrita y Reino de los Cielos (6,1-18)
Principio general: no practiquen su justicia delante de la gente
para ser vistos (1)
(1) Cuando hagan limosna (2-4)
(2) Cuando oren (5-15)
(3) Cuando ayunen (16-18)
5: Dinero-riqueza y Reino de los Cielos (6,19-34)
(1) Tesoro en la tierra — tesoro en el cielo (19-21)
(2) La lámpara del cuerpo es el ojo:
ojo sano (solidaridad) — ojo enfermo (codicia) (22-23)
(3) No pueden servir a Dios y al Dinero (24)
(4) Economía del Reino: no anden preocupados por su vida,
busquen primero el Reino y su justicia,
y todas esas cosas se les darán por añadidura (25-34)
6: Reglas de la comunidad (7,1-12)
(1) No juzguen, para no ser juzgados (1-5)
(2) Discernir: no den lo que es santo a los perros (6)
(3) Pidan, busquen, llamen (7-11)
(4) La regla de oro de la comunidad (12)
7: Discernimiento y juicio (7,13-27)
(1) Los dos caminos (13-14)
(2) Verdaderos y falsos profetas (15-20)
(3) Verdaderos y falsos discípulos (21-27)
Conclusión de todo el sermón (7, 28-29)

Sección narrativa: la práctica de Jesús,
modelo de práctica para la Iglesia (8,1—9,34)
(Teología narrativa sobre diez milagros de Jesús)
Conclusión del discurso anterior — transición a lo que sigue (8,1)
1: La opción por los pobres (8,2-17)
(1) Un excluido: curación de un leproso (2-4)
(2) Un pagano: curación del criado del centurión romano (5-13)
(3) Una mujer: curación de la suegra de Pedro (14-15)
— al atardecer: numerosas curaciones (16)
— cita bíblica (Is. 53,4): tomó nuestras flaquezas
cargó con nuestras enfermedades (17)
2: “la otra orilla”: la misión (8,18—9,13)
— discipulado radical (8,18-22)
(1) La tempestad calmada (8,23-27)
(2) Los endemoniados gadarenos (8,28-34)
(3) Curación de un paralítico (9,1-8)
— vocación de Mateo y comida con pecadores (9-12)
— cita bíblica (Os. 6,6): misericordia quiero, no sacrificio (13)
3: Liberación del pueblo (9,14-34)
— controversia sobre el ayuno (9,14-17)
oposición: fiesta ayuno
paño nuevo vestido viejo
vino nuevo odres viejos
(1) Curación de la hija del magistrado (18-19 y 23-26)
(2) Curación de la mujer con flujo de sangre (20-22)
(3) Curación de dos ciegos (27-31)
(4) Curación de un mudo endemoniado (32-33a)
— reacción de la gente: jamás se vio cosa igual en Israel
— reacción de los fariseos: por el príncipe de los demonios
expulsa a los demonios (33b-34)
Conclusión (9,35. Inclusión con 4,23)

Claves de interpretación del texto
En 4,17 tenemos el comienzo de la actividad de Jesús: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar...”. Es un versículo paralelo con 16,21: “Desde entonces comenzó Jesús a manifestar...”. Estos versículos marcan el inicio de las dos grandes secciones del Evangelio: 4,17—16,20 y 16,21—28,20. El v. 4,23 hace inclusión con 9,35, marcando claramente el principio y el fin de la sub-sección 4,17—9,35. La inclusión nos da asimismo el tema central: la práctica de Jesús que recorre Galilea, enseñando, proclamando el Reino y sanando toda enfermedad. Esta sub-sección tiene un discurso (5—7) y una sección narrativa (8—9,35). Mateo se aparta aquí de sus fuentes (Evangelio de Galilea, llamado Q, y Evangelio de Marcos) y construye una sección bastante personal y coherente.
El Sermón de la montaña es el primer gran discurso del Evangelio. No es un nuevo Decálogo ni un tratado de moral cristiana, sino una definición de la práctica de Jesús, fundamento de la práctica de la Iglesia. Es la práctica coherente con la llegada del Reino de los Cielos. Es un discurso fundante y una referencia obligada para definir la práctica cristiana y eclesial de todos los tiempos. El eje central de esta práctica es la Justicia de Dios. En 5,1-2 tenemos la introducción al sermón: Jesús sube al monte (como Moisés), los discípulos se acercan (en el monte Sinaí los israelitas no podían acercarse al monte) y Jesus enseña (como Yahvéh).
El Sermón comienza con las siete bienaventuranzas (vv. 3-10). La primera y la última se corresponden, pues tienen la misma promesa en tiempo presente. Entre las dos tenemos tres pares de personas bienaventuradas. En la fuente (Evangelio Q 6,20b-21) hay apenas tres categorías: los pobres, los que tienen hambre y los que lloran. El discurso se dirige, en segunda persona plural, directamente a estos tres grupos. Mateo agrega cinco nuevas categorías y pone el discurso en tercera persona plural, lo que le da un carácter universal. Ya no se trata de los pobres ahí presentes, sino de los pobres de todas las épocas. Hay dos categorías que Mateo transforma: ya se no trata de “los pobres”, sino de “los pobres de espíritu”; “los que tienen hambre ahora”, en Mateo son “los que tienen hambre y sed de justicia”. La expresión “pobres de espíritu” puede traducirse como “pobres con Espíritu”. No se trata de una espiritualización, ya que en ambos casos se trata de pobres concretos, sin embargo en Mateo son pobres portadores del Espíritu de Dios. Otra traducción dice “los que tienen espíritu de pobre”, lo que es correcto si se refiere a la experiencia de Dios que tienen los pobres. La expresión “bienaventurados” es débil. Mejor es traducir por “felices, dichosos”, con la connotación dinámica de “arriba, en marcha”. Los pobres con Espíritu son felices porque en sus manos está ahora construir el Reino de los Cielos. La felicidad no está en ser pobres, sino en su misión de construir el Reino. El primer par de personas después de los pobres son “los que lloran y los humildes” (vv. 4-5), son una categoría casi sinónima de pobres. Son los que sufren una opresión profunda y los que han sido excluidos o despojados (léase el Sal. 37, 1: los humildes poseerán la tierra). El siguiente grupo de personas son los que se definen por la justicia y la misericordia (vv. 6-7). Por último, los que tienen el corazón limpio (limpio de codicia e idolatría), quienes verán a Dios; y los que trabajan por la paz, que serán llamados hijos de Dios. La última bienventuranza: “los perseguidos por causa de la justicia” (v. 10), corresponde de forma simétrica a “los pobres con Espíritu”. Son los responsables de construir el Reino ahora (tiempo presente).
Lo que sigue (5,11-16) se refiere a la comunidad presente (paso de la tercera a la segunda persona plural), compuesta por todas aquellas personas y grupos que tratan de vivir las bienaventuranzas. Es una comunidad de profetas, que vive la persecución no como fracaso, sino con alegría. Con las imágenes de la sal y de la luz Mateo describe la misión de la comunidad, misión en el corazón de la historia (sal), pero también misión universal y pública (luz).
En la sección 5,17-48 Jesús perfecciona la tradición: incorpora la Biblia hebrea (la Ley y los Profetas) como Biblia cristiana en la Iglesia. Mateo define el concepto de Justicia: opone la justicia de los fariseos (ser perfectos por el cumplimiento de toda la ley) a la justicia de Jesús (ser perfectos como el Padre es perfecto). Jesús hace una relectura de cinco mandamientos concretos a la luz de su propio concepto de justicia (ver la estructura y leer el texto con ella). Aquí tenemos la oposición histórica entre la práctica de la sinagoga (Academia de Jamnia) y la práctica del Reino de Dios (Iglesia de Mateo). En la cuarta sección (6,1-18) sigue la oposición entre la religión de Jesús y la religión hipócrita de los fariseos, en tres temas concretos: la limosna, la oración y el ayuno. La religión de los fariseos es para ser vistos, es una religión del poder. Jesús define su concepto de justicia y religión únicamente en función del Padre (diez veces aparece “Padre” en 6,1-18).
En la quinta (6,19-34) y sexta (7,1-12) secciones, Mateo se concentra en los problemas internos de la comunidad de Jesús. El primer problema es económico (dinero, riqueza, economía del Reino) y el segundo es político (las relaciones sociales dentro de la comunidad).
La última sección (7,13-27) corresponde a la primera (las bienaventuranzas: 5,3-10), por su carácter definitivo y fundante. La comunidad de Jesús es la que opta por un camino en contra de otro (vv. 13-14), la que discierne entre verdaderos y falsos profetas (vv. 15-20), es la comunidad que hace la voluntad del Padre y, por lo tanto, construye sobre roca (vv. 21-27). La Iglesia de Jesús se define en contra de los carismáticos exaltados, que dicen Señor, Señor, que profetizan, expulsan demonios y hacen milagros, pero que son agentes de iniquidad por cuanto no hacen la voluntad del Padre.
Al Sermón de la montaña (5—7) sigue una sección narrativa (8,1—9,34). La fórmula conclusiva de 8,1 tiene la función de unir la sección discursiva con la narrativa. Esta estructura se repite en los cinco discursos a lo largo de todo el Evangelio de Mateo. Aquí Mateo hace teología narrativa con base en diez milagros de Jesús (véase la estructura y léase el texto con la estructura en la mano). La narración tiene tres momentos: el punto de partida es la opción por los pobres (8,2-17), luego viene la misión a “la otra orilla”, lo que exige un discipulado radical (8,18—9,13); finalmente, el sentido mismo de la práctica de Jesús: la liberación del pueblo (9,14-34). Veamos algunas claves de interpretación de esta sección narrativa.
Jesús opta por tres pobres concretos: un leproso (excluido socialmente), un gentil (el criado del centurión romano) y una mujer (la suegra de Pedro). El sentido de esta práctica de Jesús se da en la cita de Is. 53,4: tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades. El centro del relato está en la sección intermedia (8,18—9,13): la “otra orilla” (expresión que aparece en 8,18.28 y 9,1). Esta expresión caracteriza la misión: el ir más allá de los límites, geográficos (la otra orilla del lago) y sociales (más allá de los límites de la ley para perdonar los pecados y comer con los pecadores). La misión exige un discipulado radical. Es lo que aparece de manera directa en 8,19-22, y es asimismo el tema de la tempestad calmada: “subió a la barca y los discípulos le siguieron”, v. 23). La sección termina con el llamado a Mateo. Jesús, al comer con los pecadores en casa de Mateo, se sitúa totalmente en “la otra orilla”. De nuevo, un texto de la Escritura (Os. 6,6) viene a iluminar la acción de Jesús: Misericordia quiero, no sacrificio (9,13). La misión queda situada en el campo de la misericordia, no en el Templo. En la tercera sección de esta parte narrativa (9,14-34), Jesús define el sentido mismo de su acción: no viene a reparar un vestido viejo, ni a echar el vino nuevo en odres viejos. El tiempo de Jesús es un tiempo de alegría y fiesta, pues está llegando el Reino en la liberación del pueblo. El pueblo oprimido está aquí representado por dos mujeres (la hija del magistrado y la mujer con flujo de sangre), por dos ciegos y un sordomudo. En 9,3.11.34 aparece ya la oposición de los escribas y fariseos, tema éste que será desarrollado en la sección siguiente: 9,36—12,50.

2: Misión de Jesús y los discípulos — rechazo de los dirigentes:
9,36—12,50

Estructura de esta sección:
Instrucción sobre la misión (9,36—10,42)
(Segundo discurso del Evangelio)
Introducción general: fundación de la misión (9,36—10,5a)
Jesús tiene compasión de las muchedumbres
porque están abatidas como ovejas sin pastor (9,36)
Oración por más obreros-misioneros (9,37-38)
Misión de los doce discípulos (10,1-5a)
Jesús llama a sus doce discípulos
Jesús les da poder: para expulsar espíritus inmundos
para curar toda enfermedad y toda dolencia
Nombre de los doce apóstoles
Jesús los envía con estas instrucciones:
1: Primera instrucción sobre la misión (10,5b-15)
(1) estrategia misionera: no ir a los gentiles y samaritanos,
vayan más bien a las ovejas perdidas de Israel (5b-6)
(2) acciones misioneras: proclamar la cercanía del Reino:
curar enfermos, resucitar muertos, purificar leprosos y
expulsar demonios (7-8a)
(3) exigencias misioneras: gratuidad: dar gratuitamente lo recibido
no llevar oro, plata, monedas, alimentos
no llevar dos túnicas, ni sandalias, ni bastón
razón: el obrero merece su sustento (8b-10)
(4) cómo debe realizarse la misión:
en la ciudad y en la casa (11-15)
2: Segunda instrucción sobre la misión (10,16-25)
(1) Como ovejas en medio de lobos: prudencia y sencillez (16)
(2) Actitud en la persecución
ante los tribunales y sinagogas (judaísmo)
ante los gobernadores y reyes (paganos) (17-18a)
(3) testimonio: ante los judíos
ante los gentiles
testimonio del Espíritu Santo (18b-20)
(4) Divisiones y violencia por causa del Reino (2-22)
(5) Estrategia: huir de una ciudad a otra
y esperanza en la manifestación del Hijo del Hombre (23)
Conclusión cristológica (24-25)
3: Tercera instrucción sobre la misión (10,26-42)
(1) No tener miedo (26-27)
(2) Actitud en la persecución: discernimiento y confianza (28-31)
(3) Testimonio (32-33)
(4) Divisiones y violencia por causa del Reino (34-36)
(5) Estrategia: el Reino por encima de la familia y la vida (37-39)
Conclusión cristológica (40-42)

Sección narrativa:
Rechazo de los dirigentes de Israel
Revelación a los pequeños y sencillos: 11,1—12,50
Conclusión discurso anterior — transición a lo que sigue (11,1)
1: Las obras del Mesías: revelación y rechazo (11,2-19)
(1) Juan Bautista en la cárcel pregunta sobre Jesús
Respuesta de Jesús a Juan: las obras del Mesías (11,2-6)
(2) Jesús elogia a Juan Baaautista (11,7-10)
(3) Juan Bautista (Elías) y el Reino de Dios (Jesús) (11,11-15)
(4) Juan Bautista y Jesús son rechazados
Jesús (sofía) es acreditado por sus obras (11,16-19)
2: Condena de las ciudades y revelación a los pobres (11,20-30)
(1) Condena de los centros de poder (11,20-24)
(2) Revelación a los pequeños y sencillos (11,25-30)
3: Controversias: Jesús frente al Templo y la Ley (12,1-14)
(1) Espigas arrancadas en día sábado (12,1-8)
(2) Curación del paralítico en día sábado (12,9-13)
(3) Los fariseos se confabulan para matar a Jesús (12,14)
4 (centro): Jesús, el Siervo de Yahveh: Is. 42,1-4 (12,15-21)
5: Controversias sobre el poder de Jesús (12,22-37)
(1) Jesús libera al pueblo y derrota a Satanás (12,22)
interpretación positiva de la gente: llega el Reino (12,23)
interpretación negativa de los fariseos: Jesús está al servicio de
Satanás (12,24)
respuesta de Jesús (12,25-32)
(2) Condenación de los fariseos (12,33-37)
6: Los escribas y fariseos tientan a Jesús y son condenados (12,38-45)
7: La madre y los hermanos de Jesús son sus discípulos (12,46-50)

Claves de interpretación del texto
Esta sección, como la anterior, tiene una parte discursiva y otra narrativa, que se relacionan íntimamente dentro del mismo relato del Evangelio. La Iglesia siempre ha tenido mucha dificultad para practicar el contenido de esta sección, por eso tiende a hacer una lectura arqueológica del texto: sitúa el relato como algo único en el contexto histórico de Jesús de Nazareth, que no podría ser imitado en otros contextos. Otra tendencia es espiritualizar el texto, o simplemente ignorarlo. Lo que no vivimos hoy, no lo descubrimos en el texto. La Iglesia tampoco puede entender un texto, cuando lo que éste exige está ausente por completo en la vida de la Iglesia. Es importante también descubrir el carácter eclesiológico de esta sección (los cinco grandes discursos del Evangelio tienen un carácter eclesiológico). No se trata de frases y hechos sueltos sobre la misión, sino de la construcción de una Iglesia que es misionera. Hay aquí una eclesiología que nace de la misión y que está orientada a ella.
La sección comienza con la compasión de Jesús por la muchedumbre, porque están vejados y abatidos como ovejas sin pastor (9,36). De esa compasión nace la misión, en función de la cual Jesús organiza e instruye a sus discípulos. No se trata aquí de la organización de los doce apóstoles, como continuadores de la misión de Jesús. La palabra “apóstol” aparece una sola vez en Mateo (aquí en 10,2). Aquí se trata de los discípulos de Jesús en general. Los apóstoles son siempre llamados en el Evangelio con la expresión de los doce discípulos. Los discípulos no continúan la misión de Jesus, sino que la realizan con la presencia siempre permanente de Jesús (véase el envío final en 28,16-20).
Jesús da a sus discípulos poder para expulsar espíritus inmundos y para sanar toda enfermedad y dolencia. No le da todavía poder para enseñar, eso se les dará al final, en 28,20. Nunca les dará poder para gobernar, ni mucho menos para dominar. Debemos entender esta misión concreta de los discípulos en el contexto actual, sin espiritualizarla o ignorarla. El texto nos ofrece tres instrucciones sobre la misión (ver esquema). 10, 5b enraíza el discurso en el contexto histórico de Jesús (no ir a los gentiles y samaritanos, sino sólo a Israel), lo que será claramente superado después de la resurrección en 28,16-20. Este enraizamiento necesario, no le quita a las intrucciones sobre la misión su dimensión futura para la vida de la Iglesia de todos los tiempos. La instrucción insiste en la manera de vivir la misión y no en el contenido, que no es sino de modo genérico la cercanía del Reino (tal como en 3,2 en Juan Bautista, y en 4, 17 en Jesús).
La primera instrucción sobre la misión (10,5b-15) insiste en el carácter itinerante de los misioneros. Estos no deben llevar oro, plata, monedas y alimentos, únicamente una túnica y un par de sandalias; el bastón (señal de poder y mando) está prohibido. Es absurdo reducir a estos itinerantes a unos vagabundos radicales o filósofos cínicos, con ninguna capacidad de anunciar la cercanía del Reino o de construir la comunidad. La existencia de estos misioneros itinerantes supone la existencia de comunidades en cada localidad, de las cuales dependen para su subsistencia y movilidad (“el obrero merece su sustento”). En 10,11-15 se describe la relación de los itinerantes con las comunidades establecidas.
En la segunda (10,16-25) y en la tercera (10,26-42) instrucciones sobre la misión, se insiste en las persecuciones que debe sufrir una Iglesia misionera. El texto refleja ya la situación de la Iglesia de Mateo, perseguida por las instituciones judías después del año 70 y por las autoridades romanas. En tales circunstancias los discípulos darán testimonio, irrefutable e irresistible, por ser obra del mismo Espíritu que habla en ellos. En los vv. 21-22 y 34-36 se describe la división y enfrentamiento en la sociedad y en la propia familia por causa de Jesús. La acción de la Iglesia misionera es así difícil y confictiva, ajena a todo triunfalismo y éxito fácil. En el v. 23, Jesús aconseja huir de una ciudad a otra cuando haya persecución. Es una medida de prudencia, pero también expresa la urgencia y rapidez de la evangelización. Antes de que ésta termine dentro de Israel, vendrá el Hijo del Hombre. No se refiere al juicio final, sino a la manifestación de Jesús resucitado en las comunidades. Los misioneros deben superar el miedo, toda vez que el misterio del Reino oculto en la profundidad de la historia, algún día se hará público y visible, es decir que la historia algún día les dará la razón (vv. 26-27). Por eso los discípulos no deben temer a los que matan el cuerpo, sino sobre todo a los que destruyen el espíritu (v. 28).
Terminado el discurso sobre la misión, viene ahora la parte narrativa (11,1—12,50). La unión entre las dos partes se da en 11,1. La idea central de esta parte narrativa es la oposición mortal de los dirigentes de Israel a la revelación de Jesús. Jesús condena a los escribas y fariseos como “esta generación” (11,16/12,39.41.42.45) “malvada y adúltera” (12,39), que juzgan a Jesús (como “un comelón y borracho, amigo de publicanos y pecadores”, 11,19) y que lo tientan igual que Satanás (12,38-42). Jesús condena a las ciudades Corazaín, Betsaida y Cafarnaum, donde están sus sinagogas que lo rechazan (11,20-24). Los fariseos interpretan la acción de Jesús como obra de Satanás (12,22-28). El momento cumbre se da cuando se confabulan para ver cómo matarlo (12,14).
Jesús, sin embargo, encuentra una respuesta positiva en los pequeños: los humildes, los pobres, los que están fatigados y sobrecargados (12,25-30). Jesús es interpretado como el siervo de Yahvéh a la luz de Is. 42,1-4 (12,15-21). Reconoce en sus discípulos a su hermano, hermana y madre; sus discípulos constituyen su casa, esto es su Iglesia (12,46-50). El tiempo de Jesús y de sus discípulos es diferente al tiempo de los profetas, cuyo último representante es Juan Bautista. Ahora, “el Reino de los Cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan” (11,11-15). El Reino sufre la violencia de los dirigentes de Israel, de los que se oponen a Jesús y quieren matarlo. Los violentos no son aquí los que responden con violencia a la violencia del sistema, sino que se refiere a los esforzados, a los que resisten, a los que perseveran en medio de las persecuciones por causa del Reino. Jesús, ante la violencia de los dirigentes de Israel, se presenta “manso y humilde de corazón” (11,29).

3: Jesús anuncia el Reino y edifica su Iglesia: 13,1—16,20

Estructura de esta sección:
Discurso en parábolas sobre el misterio del Reino (13,1-52)
(Tercer discurso del Evangelio de Mateo)

Introducción al discurso (13,1-3)
1: Parábola del sembrador (13,3-23)
Narración de la parábola (13,3-9)
Jesús revela a la comunidad los secretos del Reino (13,10-17)
Explicación de la parábola (13,18-23)
2: Parábola de la cizaña (13,24-43)
Narración de la parábola de la cizaña (13,24-30)
otras parábolas: parábola del grano de mostaza (13,31-32)
parábola de la levadura (13,33)
Jesús habla sólo en parábolas (13,34-35)
Explicación de la parábola de la cizaña (13,36-43): en la casa-comunidad
3: Parábolas del tesoro, de la perla y de la red (13,44-50)
Conclusión al discurso de las siete parábolas (13,51-52)

Sección narrativa: Jesús edifica su Iglesia (13,53 —16,20)
Fin del discurso anterior — transición a lo que sigue (13,53)
1:Jesús es rechazado en la sinagoga de Nazareth (13,54-58)
2: ¿Quién es Jesús? (14,1-36)
(1) Herodes y Jesús (14,1-2)
(2) Herodes decapita a Juan Bautista (14,3-12)
(3) Multiplicación de los panes (14,13-21)
Jesús se retira en una barca a un lugar solitario (14,13-14)
Multiplicación de los panes: en tierra de Israel (14,15-21)
(4) Jesús camina sobre las aguas (14,22-23)
Jesús obliga a sus discípulos a subir a la barca (14,22)
Jesús sube al monte a solas para orar (14,23)
Jesús camina sobre el mar (14,24-27)
Pedro trata de caminar sobre el mar (14,28-32)
Los discípulos adoran a Jesús:
“verdaderamente eres hijo de Dios” (14,33)
(5) En tierra de Genesaret: numerosas curaciones (14,34-36)
3: Jesús discute la teología oficial sobre la ley (15,1-20)
(1) Primacía de la Palabra de Dios sobre la tradición (15,1-9)
Fariseos y escribas de Jerusalén juzgan a discípulos de Jesús (1-2)
Jesús juzga a los fariseos y escribas (3-6)
Contra ellos profetizó Isaías (7-9)
(2) Etica interior del corazón contra pureza legal (15, 10-20)
Lo que entra no contamina; sí, lo que sale de la boca (10-11)
Jesús condena a los fariseos (12-14)
Explicación de la parábola: la ética del corazón (15-20)
4: ¿Quién es Jesús? (15,21—16,20)
(1) Una mujer cananea cambia la estrategia de Jesús (15,21-28)
(2) Junto al mar de Galilea: numerosas curaciones (15,29-31)
(3) Multiplicación de los panes en territorio pagano (15,32-39)
(4) Jesús confronta a los fariseos y saduceos (16,1-12)
Fariseos y saduceos tientan a Jesús: piden señal del cielo (1-4)
Jesús advierte a sus discípulos (en la barca) sobre la doctrina de los fariseos y saduceos (5-12)
(5) ¿Quién es Jesús? (16,13-20)
Jesús: ¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre? (13)
opiniones: Juan Bautista, Elías, Jeremías, otro profeta (14)
Jesús: Ustedes, ¿quién dicen que soy yo? (15)
Pedro: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo (16)
Jesús: Tú eres Pedro y sobre este piedra edificaré mi Iglesia (17-20)
Claves de interpretación del texto:
Igual que en las dos secciones anteriores, tenemos aquí un discurso (13,1-52) y una sección narrativa (13,53—16,20). El tema central de esta sección es el misterio del Reino en el mundo y la construcción de la Iglesia de Jesús. Como respuesta al rechazo de los dirigentes de Israel, Jesús empieza a construir su comunidad alternativa sobre el testimonio de Pedro (“Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, 16,18). Jesús toma distancia de los dirigentes judíos (14,13; 15,21; 16,4), así como de la muchedumbre (13,36; 14,23-25), para dedicarse más a sus discípulos. En esta sección Mateo sigue muy de cerca la narrativa de Marcos.
El discurso en parábolas es el tercer discurso del Evangelio de Mateo. Son siete parábolas para explicar la naturaleza sorprendente del Reino en medio del mundo. Las parábolas del sembrador y del grano de mostaza las toma de Marcos. La de la levadura la tomó del documento Q (Lc. 13,20-21). Las cuatro parábolas restantes son propias de Mateo: las de la cizaña, el tesoro, la perla y la red. En las parábolas del sembrador y en la de la cizaña, hay dos contextos: el relato mismo de la parábola, que se sitúa en el contexto de Jesús, y la explicación de ella, que se sitúa en el contexto de la Iglesia de Mateo. La parábola propia de Mateo sobre el trigo y la cizaña, busca explicar cómo en el Reino y en la Iglesia co-existen los hijos del Reino y los obradores de la iniquidad. No podemos separar antes de tiempo el trigo de la cizaña sino esperar el fin del mundo, cuando el Hijo del Hombre recoja de su Reino todos los escándalos y a los obradores de la iniquidad. También hoy vivimos esta situación en la Iglesia. Al final del discurso podemos descubrir al escriba cristiano autor del evangelio: “todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo” (13,52).
La sección narrativa (13,53—16,20) está íntimamente unida al discurso anterior. El texto 13,53 hace de unión entre ambas partes. La narrativa se halla dominada por el doble relato de la multiplicación de los panes. Este episodio tiene diferentes coloridos: hace referencia a Moisés en el desierto, a Jesús profeta que alimenta a multitudes; milagro con carácter social y con colorido apocalíptico: comida mesiánica, anuncio del Reino; resonancias también eclesiales: anuncio de la Eucaristía. El fenómeno es polisémico. En el centro del relato (15,1-20) se encuentra la discusión de Jesús con los fariseos y escribas venidos de Jerusalén, donde El afirma la primacía de la Palabra de Dios sobre las tradiciones humanas (15,1-9) y la ética interior del corazón contra una ética legalista (15,10-20). Esta discusión tiene como contexto histórico la propia vida de Jesús, y al mismo tiempo la confrontación de la Iglesia de Mateo con la sinagoga y la academia del judaísmo rabínico en Jamnia. Otro escenario en la narrativa es el lago: la barca zarandeada por las olas y Jesús que viene a ellos caminando sobre las aguas (14,22-33) y Jesús en la barca con sus discípulos, donde les advierte: “abran los ojos y guárdense de la levadura de los fariseos y saduceos” (16,5-12). El contexto aquí es fundamentalmente eclesiológico: Cristo resucitado presente en su Iglesia.
En todo el relato flota en el aire la pregunta: ¿Quién es Jesús? Al comienzo, en el contexto de la corte de Herodes (14,1-2), y al final, en el contexto de Jesús con sus discípulos (16,13-20). El interrogante surge asimismo en la visita de Jesús a Nazareth (13,53-58), igualmente cuando éste aparece caminando sobre la aguas (14,22-33), y está también implícito en la doble multiplicación de los panes. El interrogante se disipa con la confesión de Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Aquí culmina la sección y toda la segunda parte del Evangelio, que empieza en 4,17 y termina aquí, en 16,20. Pedro, quien siempre tiene una posición destacada (14,28-31; 15,15; 16,22-23; 17,24-27; 18,21; 19,27), aparece siempre como el discípulo, testigo de la práctica y las palabras de Jesús. Pedro no es el discípulo ideal (véase la triple negación), pero sí el discípulo real. Sobre este discípulo Jesús ahora construye su Iglesia (16,18). Pedro no es el primer Papa, sino el discípulo que asegura el testimonio sobre el Jesús histórico, sobre el cual se construye la Iglesia.

Tercera parte del Evangelio:
Camino a Jerusalén, confrontación, muerte y resurrección: 16,21—28,20
1: Camino a Jerusalén:
Jesús instruye a sus discípulos: 16,21—20,34
Estructura de esta sección:
Primera etapa (16,21—17,21)
1: Primer anuncio de la Pasión y Resurrección (16,21)
2: Incomprensión de Pedro y reprensión de Jesús (16,22-23)
3: Instrucción sobre el discipulado (16,24—17,20)
(1) Condiciones para seguir a Jesús (16,24-28)
(2) La gloria de Jesús: la transfiguración (17,1-13)
(3) La debilidad de los discípulos: el niño endemoniado (17,14-21)

Segunda etapa (17,22—20,16)
1: Segundo anuncio de la Pasión y Resurrección (17,22-23a)
2: Incomprensión de los discípulos (17, 23b)
3: Libertad frente al poder religioso y político (17,24-27)
Instrucción sobre la comunidad eclesial (18,1-35)
(Cuarto discurso del Evangelio de Mateo)
1: Una Iglesia que opta por los pobres (18,1-14)
(1) Quien es el mayor en el Reino de los Cielos (1-5)
(2) No escandalizar a los pequeños (a los pobres) (6-9)
(3) No despreciar a los pequeños (10)
(4) Parábola de la oveja descarriada (12-13)
Conclusión: El Padre del cielo no quiere que se pierda
ni uno solo de estos pequeños (14)
2: Una Iglesia del perdón y de la reconciliación (18,15-35)
(1) Corrección fraterna y comunitaria (15-17)
(2) Autoridad e importancia de la comunidad eclesial local:
La comunidad ata y desata (18) cf. 16,19
Acuerdo comunitario para la oración (19)
Jesús en la comunidad (20)
(3) Parábola del perdón (21-34)
Conclusión: Así hará el Padre celestial
si no se perdonan de corazón unos a otros (35)
Conclusión del discurso anterior — transición a lo que sigue (19,1-2)
Otras instrucciones a los discípulos (19,3—20,16)
1: Sobre la familia (19,3-15)
(1) Jesús y la mujer (2-10)
(2) Los que no se casan por causa del Reino (11-12)
(3) Jesús y los niños (13-15)
2: Sobre la riqueza (19,16-29)
(1) El joven bueno y rico, que no pudo ser discípulo (16-22)
(2) El rico difícilmente entra en el Reino de los Cielos (23-26)
(3) Esperanza de los discípulos que lo han dejado todo (27-29)
3: Parábola de los trabajadores de la viña (19,30—20,16)
(inclusión de 19,30 con 20,16)
Tercera etapa: (20,17-34)
1: Tercer anuncio de la Pasión y Resurrección (20,17-19)
2: Incomprensión de los discípulos (20,20-24)
3: Instrucción sobre el discipulado (20,25-28)
Transición: dos ciegos recuperan la vista (20,29-34)
Claves de interpretación del texto:
Esta sección (16,21—20,34) es la primera de la tercera parte del Evangelio (16,21—28,20). La primera frase dice así: “Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos...”. De forma semejante empieza la segunda parte del Evangelio en 4,17: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir...”. No cabe duda de que la última perícopa de la sección anterior (16,13-20) y la primera perícopa (16,21-23) de la sección que ahora se inicia forman una unidad. Esto no niega la estructura que hemos propuesto (principio en 16,21 de la tercera parte del Evangelio), ya que la unidad hace que la perícopa 16,13-23 sirva de bisagra para unir ambas partes del Evangelio.
La sección que ahora tenemos entre manos (16,21—20,34), igual que las tres secciones anteriores, tiene un discurso y una parte narrativa, no obstante el ordenamiento es diferente. La narrativa sigue el itinerario de viaje de Jesús hacia Jerusalén, dividido en tres etapas. El discurso de Jesús, el cuarto del Evangelio de Mateo, se sitúa entre la segunda y la tercera etapa. El tema central de toda la sección es la instrucción de Jesús a sus discípulos, por tanto, un contexto claramente eclesial. Este es el contenido también del cuarto discurso de Jesús. El camina solo con sus discípulos, sobre todo desde 19,10 hasta el final. La tensión principal no es entre Jesús y los dirigentes del pueblo de Israel, sino entre Jesús y sus propios discípulos. Estos no entienden, o entienden bien y rechazan, la perspectiva de la cruz y del servicio que propone Jesús. Este los instruye para que entiendan su perspectiva. Al igual que en el bautismo de Jesús, Dios interviene de forma directa en el relato en la escena de la transfiguración (17,1-8), donde se repiten las palabras del Padre: “Este es mi hijo amado, en quien me complazco”, sin embargo ahora se hace necesaria una orden de Dios: “¡escuchadle!” (17,5).

2: Confrontación de Jesús en Jerusalén: 21,1—25,46
Estructura de esta sección:
Sección profética:
Confrontación del Mesías Jesús en Jerusalén (21,1—23,39)
1: Confrontación de Jesús con el Templo y sus autoridades (21,1—22,14)
1) Tres gestos proféticos (21,1-22)
Entrada profética-mesiánica de Jesús en Jerusalén(1-11)
Ataque y deslegitimación del Templo (12-17)
Jesús maldice la higuera y se seca (18-22)
(2) Controversia sobre la autoridad de Jesús (21,23-27)
(3) Parábolas (teología narrativa para fundamentar lo anterior)
Parábola de los dos hijos (21,28-32)
Parábola de los viñadores homicidas (21,33-46)
Parábola de los invitados al banquete (22,1-14).
2: Controversias (22,15-46)
(1) Sobre el tributo al Cesar: con fariseos y herodianos (22,15-22)
(2) Sobre la resurrección: con los saduceos (22,23-33)
(3) Sobre el mandamiento principal: con los fariseos (22,34-40)
(4) Sobre el Hijo de David: Jesús toma la iniciativa (22,41-46)
3: Discurso profético de Jesús (23,1-39)
(1) A la gente y a los discípulos: contra los escribas y fariseos (1-7)
(2) A la Iglesia de Mateo: “ustedes” (8-12)
(3) Los siete ayes contra escribas y fariseos (13-32)
(4) Los fariseos (Sanedrín de Jamnia) contra la Iglesia de Mateo (33-36)
(5) Lamento sobre Jerusalén (37-39)

Sección apocalíptica:
Discurso de Jesús fuera del Templo (24,1—25,46)
(Quinto discurso del Evangelio de Mateo)
1: Discurso apocalíptico (24,1-44)
(1) Introducción (1-3)
(2) Tiempo de la proclamación de la Buena Nueva del Reino en todo el mundo habitado: años 30-70 d. C. (4-14).
(3) La gran tribulación de Jerusalén: años 66-74 (15-25)
(4) El fin del tiempo presente: después de la Resurrección y antes del juicio final (26-31)
(5) Tiempo y actitudes (32-44)
Referente a la caída de Jerusalén: sabemos, si somos capaces de discernir los signos de los tiempos (32-35)
Referente al fin del mundo: nadie sabe nada, ni los ángeles, ni el Hijo; sólo el Padre (36)
Referente a la venida del Hijo del Hombre para poner fin al tiempo presente: no sabemos, pero debemos velar y estar preparados (37-44)
2: Continúa el discurso, ahora en parábolas (24,45—25,30)
(1) Parábola del siervo fiel y prudente y del siervo malo (24,45-51)
(2) Parábola de las vírgenes prudentes y de las necias (25,1-13)
(3) Parábola de los talentos (25,14-30)
3: Discurso sobre el juicio definitivo (25,31-46)
Claves de interpretación del texto:
Mateo sigue la estructura básica del Evangelio de Marcos, no obstante hace una relectura propia y creativa. Agrega a la parábola de los viñadores homicidas, otras dos: la parábola de los dos hijos (propia de Mateo) y la de los invitados al banquete (tomada de Q 14,16-24). El discurso profético del capítulo 23 es una composición redaccional de Mateo. El discurso apocalíptico es asimismo una relectura y actualización del discurso correspondiente en Marcos (13). Mateo añade tres parábolas de vigilancia (24,45—25,30) y el juicio definitivo (25,31-46). Muchos otros detalles nos muestran la intención del relato de Mateo, que no podemos examinar aquí.

3: Pasión y Resurrección de Jesús: 26,1—28,20
Estructura de esta sección:
Conclusión de todos los discursos de Jesús ruptura con lo que sigue: 26,1
Prólogo (26,2-5)
Jesús: llega la Pascua y el Hijo del Hombre será crucificado (2)
Confabulación de los sumo-sacerdotes y de los ancianos contra Jesús (3-5)
Betania (sepultura)-Ultima Cena (Resurrección) (26,6-35)
1: Unción en Betania — Evangelio en memoria de ella (6-13)
2: Ultima Cena (14-35)
(1) Traición de Judas (14-16)
(2) Preparativos para la Cena Pascual (17-19)
(3) Anuncio de la traición de Judas (20-25)
(4) La Pascua de Jesús y el anuncio del Reino (26-29)
(5) Anuncio de la traición de los discípulos y reunion en Galilea (30-35)
Getsemaní (Oración-detención-huída) (26,36-56)
1: Oración de Jesús en Getsemaní (36-46)
2: Detención de Jesús (47-56a)
3: Los discípulos abandonan a Jesús y huyen (56b)
Juicio y Testimonio (26,57—27,26)
1: Jesús da testimonio ante el Sanedrín (26,57-68)
2: Negación de Pedro (26,69-75)
3: Muerte de Judas (27,1-10)
4: Jesús da testimonio ante Pilatos (27,11-26)
Crucifixión (oración-tentación-muerte) (27,27-56)
1: Crucifixión (27-38)
2: Tentación en la cruz (39-44)
3: Oración de Jesús y muerte (45-50)
4: Manifestación apocalíptica (51-56)
Se rompe el velo del santuario, terremoto, resurrección (51-53)
Testimonio del centurión: “Verdaderamente éste era el Hijo de Dios” (54)
Testimonio de las discípulas de Jesús (55-56)

Sepultura y Resurrección de Jesús
Envío universal (27,57—28,20)
1: José de Arimatea sepulta a Jesús — testimonio de las mujeres (27,57-61)
2: El sepulcro es asegurado y sellado por los soldados (27,62-66)
3: El sepulcro vacío — anuncio pascual a las mujeres (28,1-8)
4: Jesús resucitado se aparece a las mujeres en Jerusalén (28,9-10)
5: Soborno de los soldados (28,11-15)
6: Aparición de Jesús resucitado a los once discípulos en Galilea (28,16-17)
7: Testamento de Jesús y envío universal (28,18-20)
Claves de interpretación del texto:
En 26,1 tenemos la fórmula de conclusión del discurso anterior, pero ahora se agrega: “cuando acabó Jesús todos estos discursos” (26,1), con lo cual se dan por terminados los cinco discursos del Evangelio. También en esta última parte Mateo sigue a Marcos, aunque con múltiples cambios redaccionales. Hay algunos cambios mayores: la información sobre la custodia del sepulcro (27,62-66) y el soborno a los soldados (28,11-15); la aparición de Jesus resucitado a las mujeres en Jerusalén (28,9-10), y la aparición a los discípulos en Galilea con la misión universal (28,16-20).

domingo, 3 de enero de 2010

Cuál es la primera resurrección?


Con estas definiciones de la muerte de primero y segundo, ¿qué hacemos de la primera resurrección? ¿Cuál es la primera resurrección? Es la resurrección de Jesús, en la cual participamos en el nuevo nacimiento [1 Cor. 15:20, 15:23]. ¿Esta respuesta definición de lo que sabemos sobre la primera resurrección? Apocalipsis 20:6 nos dice que la segunda muerte [Juicio Final] no le hará daño a aquellos que han experimentado la primera resurrección.
Para comenzar, echemos un vistazo a la Escritura en cuestión: Apocalipsis 20:1-10:
1 Y vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano.
2 Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años,
3 y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, que debe engañar a las naciones más, hasta que mil años sean cumplidos: y después de que debe ser desatado por un poco de tiempo.
4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y el juicio se dio a ellos, y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado a la bestia, ni a su imagen, ni recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años.
5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta los mil años. Esta es la primera resurrección.
6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección de la segunda muerte no tiene poder, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
7 Y cuando han caducado los mil años, Satanás será suelto de su prisión,
8 Y saldrá para engañar las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog ya Magog, a fin de reunirlos para la batalla: el número de los cuales es como la arena del mar.
9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada: y el fuego de Dios descendió del cielo y los consumió.
10 Y el diablo que los engañaba, fue lanzado al lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.
En primer lugar permítame desearle un feliz año nuevo en Cristo. Y para responder sobre la cuestión con la esperanza de que conteste sobre la cuestión. Algunos dicen que son el primer milenio antes de Cristo. Sin embargo, lo digo. Se comenzó cuando Cristo regrese y el modelo de oración "Padre en el cielo", comienza.
¿Por qué se dice que este reino terrenal no están bajo el gobierno de Cristo, sencillo debido a sus particularidades escritura dado.
Jesús es tentado en el desierto por el demonio.
Mateo 4:1-11
1 Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu, para ser tentado por el diablo, 2 y haber ayunado cuarenta días andforty noches, después lo hizo el hambre. Y el tentador haber llegado a él, dijeron: «Si eres Hijo de Dios - di que estas piedras se conviertan en pan. "Pero él, respondiendo, dijo:" ha sido escrita, no de pan vivirá el hombre solo, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios ". Entonces, ¿Acaso el diablo se lo lleve a la ciudad santa, y la hace le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: «Si eres Hijo de Dios - échate abajo, porque ha sido escrito, que, en sus mensajeros Él se mandará acerca de ti, y que en las manos te llevarán, no para que seas el tablero en una piedra tu pie. "Jesús le dijo otra vez ', que ha sido escrito: No tentarás al Señor tu Dios. '8 ¿Acaso el nuevo diablo se lo lleve a un alto monte, y la hace mostraré a él todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo,' Todos estos te daré, si cayendo seas arco a mí. '10 Entonces Jesús le dijo:' Ve - adversario, ya que ha sido escrito, el Señor tu Dios serás tú someterse a, ya él solo te sirve de eje. "11, pues, os dejarle al diablo, y he aquí vinieron mensajeros y le servían.
Vemos claramente de ello que el reino de este mundo está gobernado por el "Rey del Aire".
Así que los 1000 años del milenio es comenzar desde el establecimiento de que la activación de oración, oramos: "Padre en el Cielo." Y la activación de la misma. Cuando yo digo, que significa la llegada de el reino de Dios y, de hecho empieza a gobernar, pero los malvados se retira de todos nosotros. . Se nos ha pedido ser paciente, y tenemos que estar todavía en la alegría podemos decir que el final de la gobernación del rey del aire es cercano. No por favor, empezar a saltar de alegría, sin embargo, porque tiene que ser catastrófico y en necesidad de completar la escritura de ambos testamento. Si ambos testamentos se habla de Reino de Cristo. Mille es de mil en latín o romano, sin embargo, el Apocalipsis habla claro. La marsopa común es a finales de 1000 años para tentar a los que han vivido y obedeció en Cristo. Vamos al principio, Observe Adán y Eva. Así, el año de Adán y Eva han estado viviendo en la perfección, si tu pasado la prueba, la historia sería diferente. Probable que Adán y Eva se encuentran aún entre nosotros, y ninguno de nosotros ser mortal. Verá el punto, tenemos que lograr que la perfección misma, inocentes y suavidad junto con la piedad en nuestra mente, la fuerza y el alma. Sin embargo, para alimentarse de los alimentos que van a revitalizar y beber de las aguas de la vida. Sin embargo, de esos que no se ha salvado de vivir en primer milenio en el reino se recuerda en estos días antes de que el reino de Cristo se estableció en la tierra como en el cielo, porque está escrito. Así que no habrá persona que decir sobre el final de los 1000 años del reino de Dios para avisarle de que Satanás será suelto de nuevo por poco tiempo y le tentará. Ya ves, ese patrón de la historia se repitió de Adán y Eva se producirá de nuevo. Pero la situación diferente es que habrá mucho más Adams y Eva, y este es el poder del Señor es que en Cristo una vez para siempre eliminar la negatividad en la humanidad.